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Sábado, 10 de octubre de 2026
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Anne Hathaway se sumó a Letterboxd para ponerle cinco estrellas a lo nuevo de Iñárritu con Tom Cruise, que pelea por no hundirse en la taquilla

La actriz debutó en la plataforma de críticas con una recomendación encendido de la película que ya perdió a los números en Estados Unidos y se anota en un debate abierto sobre de qué sirve una defensa así.

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos · · 6 min de lectura
Anne Hathaway se sumó a Letterboxd para ponerle cinco estrellas a lo nuevo de Iñárritu con Tom Cruise, que pelea por no hundirse en la taquilla

Lo primero que sentí al leer la publicación fue un ruido particular, el de la pantalla del celular iluminándose a una hora en la que no suelen caer buenas noticias para nadie, y entonces vi la imagen: Anne Hathaway, con un gesto que estaba a mitad de camino entre la sorpresa y la convicción, anunciándole al mundo que acababa de abrir una cuenta en Letterboxd y que lo había hecho, básicamente, para tomarse un rato de su tiempo y contarle a la gente que vaya a ver Digger, la película que Alejandro González Iñárritu rodó con Tom Cruise como protagonista y productor, porque esa película, según sus propias palabras, se lo merece de sobra, y a mí, honestamente, se me desordenaron un poco las ideas y se me ordenaron otras, porque la noticia combina varias cosas que a mí, como espectadora de este oficio que es mirar películas y después contarlas, me interesan muchísimo, y por eso me parece que vale la pena quedarnos un rato en este cruce entre la enorme apuesta artística, los números que no acompañaron y una celebrity que decidió jugarse por una causa que, cuanto menos, venía complicada desde el arranque.

Voy a ordenar lo que pasó, porque son varios los hilos y se enredan fácil, y a esta altura ya sabemos que cuando un tema cinematográfico entra en la conversación grande, lo que más cuesta es separar las capas que tiene, de modo que arranco por la película en cuestión y después paso al ruido alrededor.

Una apuesta enorme que arrancó chico en la taquilla

Digger llegó a las salas con el peso de dos nombres que a esta altura no necesitan presentación: por un lado Tom Cruise, que aquí no solo actúa sino que además produce, y por el otro Alejandro González Iñárritu, el director mexicano al que muchos de nosotros asociamos con títulos de los que se habló durante meses, como Birdman o El renacido, dos películas que dejaron huella clara en cómo se pensó el cine de autor con estrellas mainstream attached en los últimos años. La propuesta los juntó para una sátira ambientada en el universo del petróleo, con Cruise como Digger Rockwell, un magnate cuya actividad de perforación desata una catástrofe ecológica, y rodeado de un elenco que la verdad compite de igual a igual con el protagonismo del astro principal: Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Michael Stuhlbarg, Jesse Plemons, Emma D'Arcy y Sophie Wilde, entre otros, lo cual ya de por sí te dice que la apuesta iba en serio desde el casting, y no era un capricho de superstar iluminada por un capricho de director iluminado.

Lo que pasó en la, en cambio, fue otra cosa, y conviene decirlo sin esconderlo: la película recaudó apenas ocho millones de dólares en Estados Unidos durante su primer fin de semana, y a nivel mundial alcanzó los veinte millones, números que el sitio especializado Deadline tomó como base para estimar pérdidas que podrían rondar los 150 millones de dólares, una cifra que, traducida al cristiano para quien no trabaja con esas planillas, significa que la producción no recuperó ni de cerca lo invertido, y que a esta altura lo que se juega es más bien el orgullo de los involucrados y la manera en que la película encuentre, eventualmente, un público.

Una primera reseña en Letterboxd que pesa como declaración

“Me ha encantado esta película brillante. Es inteligente, psicodélica, agresiva, divertida y ambiciosa. Merece la pena sacar tiempo para verla y decidir por uno mismo qué te parece.”Anne Hathaway

Y ahí entra Anne Hathaway, que ya sabemos quién es y no necesita presentación demasiada, con un movimiento pequeño en términos de industria y enorme en términos simbólicos: su primera reseña en Letterboxd, la plataforma de registro y crítica cinematográfica que muchos de nosotros usamos para llevar un diario de lo que vemos, fue justamente para Digger, con cinco estrellas y un texto encendido en el que la palabra que más se repite, mirándola bien, es ambición, porque Hathaway la describe como inteligente, psicodélica, agresiva, divertida y ambiciosa, una combinación que no es casual y que más bien parece un programa estético, y a eso le suma una invitación que a mí me parece la parte más jugosa: la de sacar tiempo para verla antes de opinar, que es una manera muy elegante de decirle a los demás que se acerquen con la cabeza abierta, y también, si uno quiere leerla entre líneas, un pedido de fair play en medio de un clima en el que las películas que arrancan flojo en la suelen ser enterradas antes de que la gente les dé una oportunidad real.

Del lado del protagonista, Tom Cruise no se quedó callado, y dejó unas líneas en las que se lo vio más pendiente del proceso creativo que de la foto del lunes siguiente: Me siento muy honrado de haber tenido la oportunidad de crear esta película junto a artistas con tanto talento. La experiencia fue verdaderamente inolvidable y estoy muy orgulloso de lo que hemos creado, palabras que no mueven el amperímetro de la recaudación, pero que dejan en claro que, al menos puertas adentro, el resultado no se ve como un fracaso personal, que es un dato a tener en cuenta, porque no siempre coincide el ánimo de los que hicieron la película con el humor del mercado.

Entre el público inicial tibio y los defensores encendidos

Mientras tanto, del lado de la gente que efectivamente fue al cine el primer fin de semana, la lectura fue bastante menos entusiasta, y hay un indicador concreto que lo refleja, que es la calificación de CinemaScore, la encuesta que se hace entre espectadores que acaban de salir de la sala y que suele funcionar como radiografía rápida del boca a boca en arranque: ahí Digger se llevó un C+, un puntaje que describe una recepción tibia, cuando no directamente fría, y que es un llamado de atención serio para cualquier película que aspire a sostenerse más allá del debut, porque cuando ese número arranca bajo, lo que sigue suele ser caída, y cuando arranca alto, lo que sigue suele ser boca a boca, y acá arrancó tirando a gris, lo cual no significa que la película sea mala, y ni siquiera significa que la gente que la vio la odie, pero sí significa que el primer impacto en la sala no fue el que sus productores esperaban.

Entonces, ¿qué tenemos sobre la mesa? Una película ambiciosa, con un director de autor y una estrella que se la juega como productor, un arranque en la que del lado de los números pinta flojo, una defensora inesperada que se apunta desde Letterboxd, un público inicial que no la ovaciona y una pregunta que, en realidad, nos sobrevuela a todos, porque la dirigís a quien la lea y la estoy escribiendo yo en simultáneo: cuando te decidís a ver o no ver una película, ¿qué te pesa más, los números de recaudación, las recomendaciones de otros espectadores como Hathaway o lo que digan las críticas especializadas, que son cosas que no siempre coinciden y que a veces, como en este caso, se contradicen de manera bastante ruidosa? A mí, personalmente, me pasa que cuando veo a una colega del medio salir a bancar una película que la está pasando mal, le doy un voto de confianza extra, no porque vaya a coincidir siempre con su mirada, sino porque el gesto mismo, esmerarse en recomendar algo en un momento incómodo, dice mucho de lo que uno cree que vale la pena defender, y creo, modestamente, que eso también es parte de la conversación.

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos

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