Cuatro horas bajo tierra con un protagonista sin nombre: así se siente Metro 2039
El estudio 4A Games mostró en sociedad su próximo juego de la saga Metro yle jugóArtyom en el baúl. La cita es para febrero de 2027 y la adrenalina, claro, seguirá siendo la misma.

Lo primero que escuché al sentarme frente a la pantalla fue ese silbido grave y casi resignado del filtro de la máscara, ese ruidito metálico que en los últimos veinte años se convirtió en una de las señales más reconocibles del universo de Metro. Y después, apenas se encendió la lámpara del casco, vino ese silencio espeso, húmedo, de los túneles. Ahí entendí que la gente de 4A Games no vino a reinventar la franquicia, sino a confirmar que la angustia de respirar aire viciado sigue siendo un lenguaje que todavía da miedo.
Estuve casi cuatro horas con la copia preliminar de Metro 2039, lo que equivale a tres capítulos completos y a varias incursiones a la superficie. Me alcanza para asegurar lo que muchos ya sospechaban: la saga sigue teniendo esa virtud incómoda de obligarte a administrarte como si tu vida dependiera de cada decisión, y vaya si depende. Cada filtro usado, cada cargador gastado, cada vela encendida cuenta, y cuando la cuenta vuelve a cero, lo que viene es una pantalla de muerte en la que no hay épica posible: solo oscuridad y un mensaje seco sobre el inventario perdido.
Adiós Artyom, hola un sobreviviente que todavía no tiene nombre
La gran apuesta de esta entrega es corajuda, porque los creadores decidieron correr a Artyom del centro de la escena y poner al jugador en la piel de un personaje sin pasado conocido, al que por ahora llaman "El Desconocido". En el tramo que me tocó recorrer se mueve entre facciones que ya ni siquiera recuerdan para qué pelean, dentro de una red de túneles donde el aire que se puede respirar escasea más que la voluntad de seguir adelante. Una señal extraña que llega del exterior, en apariencia limpia, es lo que lo empuja a subir hacia la superficie congelada y a bajar otra vez, cada vez más profundo.
Para mí, que vengo siguiendo la franquicia desde Metro 2033, esto significa perder un punto de referencia y, al mismo tiempo, ganar algo que la serie no tenía: el permiso de sentirse completamente perdido. No hay biografía que calme la ansiedad, no hay promesa de un héroe capaz de salvar a nadie. Es uno, el gas, la oscuridad y una mochila que pide a gritos un inventario más generoso.
Cómo se juega: lo viejo funciona y lo nuevo, también
- Recursos escasos: los filtros de la máscara se fabrican con lo que se encuentra en contenedores y, llegado el caso, en los cuerpos de los enemigos caídos. Cuando se acaban, la cuenta regresiva se mide en segundos y la pantalla empieza a velar la visión hasta dejarla completamente roja.
- Máscara que se rompe: además del filtro, el visor acumula vaho, se empaña y se fractura con los golpes. Hay que limpiarlo a mano en plena corrida o aceptar vivir unos instantes con la visibilidad reducida y el corazón en la boca.
- Sigilo sin obligatoriedad: se puede avanzar en silencio con eliminaciones silenciosas o con cuchillos arrojadizos, pero si el jugador llega bien equipado y con munición de sobra, también puede entrar a los tiros.
- Balas con doble función: cada disparo es proyectil y, sobre todo, moneda de cambio. Gastarlas sin criterio deja al personaje sin recurso para las zonas más duras que están siempre a la vuelta de la esquina.
- Arsenal a medida: las armas se personalizan con piezas y planos que se encuentran en el camino, así que conviene revisar cada rincón antes de avanzar y decidir si conviene un silenciador, una mira o un cargador más grande.
- Luz con reglas propias: la lámpara del casco se recarga a mano con un gesto que puede salvarnos la vida o delatarnos frente a una criatura, y un visor conmutable entre visión nocturna y modo normal agrega un grano visual que vuelve la oscuridad todavía más opresiva.
La atmósfera sigue siendo la verdadera protagonista
En pantalla, la construcción del miedo es tan eficaz como la recordaba en los títulos anteriores, y eso no es un dato menor después de tantos años. El diseño de sonido trabaja en equipo con la visibilidad reducida y arma una coreografía de crujidos, goteos y respiraciones que acompaña todo el trayecto. A eso se suman alucinaciones provocadas por la radiación y las llamadas anomalías, que distorsionan pasillos enteros como si la geometría misma hubiera dejado de tener reglas. En la superficie, el viento helado y las criaturas mutantes que reaccionan a la luz y al movimiento hacen el resto, con muy buena factura: el blanco nuclear duele en la vista, los cuerpos de los muertos de hace veinte años siguen ahí, mirándonos desde la nieve.
“Si los filtros fallan o si uno se queda sin pilas en la lámpara, lo que viene no es un suspenso cinematográfico amable, sino la promesa concreta de un final de pantalla bastante antipático.”Guadalupe Castro, en la sesión de juego
Lo técnico y lo que viene
Durante la prueba, la versión exhibida corrió en 4K y a 60 cuadros por segundo estables, con iluminación dinámica y trazado de rayos en tiempo real. Desde el estudio aclararon que todavía no publicaron los requisitos definitivos para PC, aunque todo parece pedir máquina firme. El lanzamiento está confirmado para febrero de 2027 en PlayStation 5, Xbox Series X/S y PC, y la promesa, al menos en estas tres horas iniciales, es bastante concreta: no se rompió la fórmula, solo se le cambió el actor principal y se la puso a rodar por túneles todavía más hostiles.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

The First Berserker Khazan: Revolución en Modos de Dificultad Gracias a Actualización

Synergy: El juego de construcción de ciudades con enfoque ecológico

La Influencia Inesperada de un Gato en 'El Padrino'
