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Cuentapropismo informal en Argentina: ingresos promedio de $541.000 y una brecha que se duplica frente al registro

El primer trimestre de 2026 dejó al descubierto la distancia entre quienes trabajan por su cuenta sin aportes y quienes están formalizados, con datos del Instituto Universitario CIAS y de la Encuesta Permanente de Hogares que muestran dónde se concentra esa actividad y cuánto pesa en la facturación de los hogares.

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Ayelén HerreraEnergía y minería · 26 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

El ingreso promedio de los trabajadores por cuenta propia sin registro en la Argentina alcanzó los $541.000 mensuales durante el primer trimestre de 2026, según el relevamiento difundido por el Instituto Universitario CIAS. La mediana, en tanto, se ubicó en $400.000, lo que confirma que la mitad de ese universo percibió como tope ese monto y que la distribución se inclina hacia los segmentos de menores ingresos dentro del mercado laboral.

La distancia con los cuentapropistas formales resulta marcada: estos últimos registraron un promedio mensual de $1.391.000, más del doble que sus pares sin aportes. Si se toma el conjunto de todas las personas ocupadas, el ingreso medio fue de $1.104.000. La brecha también se observa al comparar la retribución por hora trabajada: $4.435 entre los independientes informales frente a $9.154 entre los registrados, una diferencia que refleja tanto la menor cantidad de horas como la menor productividad relativa y la ausencia de aportes que suelen acompañar a la formalización.

Horas, ingresos y cobertura de necesidades básicas

La cantidad de horas trabajadas permite completar ese panorama. Los independientes informales dedicaron a su actividad un promedio de 30,5 horas semanales, mientras que los formales alcanzaron las 38 horas. Además, el 29% manifestó que tenía menos horas de trabajo de las que deseaba, y el 55% obtuvo ingresos inferiores al valor de una canasta básica para un adulto, un umbral que define la línea de pobreza individual.

  • Ingreso promedio de los cuentapropistas informales: $541.000 mensuales en el primer trimestre de 2026.
  • Mediana del mismo grupo: $400.000, lo que ubica a la mitad por debajo de ese valor.
  • Ingreso promedio de los cuentapropistas formales: $1.391.000 mensuales.
  • Pago por hora: $4.435 entre los informales y $9.154 entre los registrados.
  • Horas semanales trabajadas: 30,5 los informales y 38 los formales.
  • 55% de los informales ganó menos que una canasta básica para un adulto.

Dónde se concentran las ocupaciones

Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares ubican al comercio a la cabeza, con 635.000 personas, equivalente al 30% del total de trabajadores por cuenta propia. Allí confluyen desde almacenes barriales y kioscos hasta puestos en ferias y ventas por internet. La construcción de pequeña escala, con arreglos domiciliarios y changas, reúne a otras 402.000 personas, el 19% del universo. Los servicios personales suman 354.000 trabajadores, el 17%, en tareas como peluquería, jardinería, estética y cuidado de personas. A esos rubros se suman ocupaciones vinculadas con reparaciones, producción artesanal, transporte de pasajeros y preparación de comida.

La mayoría de estas actividades se desarrolla con recursos limitados: el 76% de los relevados por el CIAS no cuenta con un local, y el 22% carece simultáneamente de local, máquinas y vehículo para trabajar. Para Santiago Poy, vicerrector del CIAS, esa configuración describe un “cuentapropismo de necesidad”, asociado a la búsqueda de ingresos más que a un proyecto productivo autónomo con capital acumulado.

Peso creciente en el mercado de trabajo

En el segundo trimestre de 2026, el conjunto de los trabajadores independientes representó el 25,5% de los ocupados, 1,8 puntos porcentuales más que un año antes. Ese incremento equivale a unas 307.000 personas adicionales, lo que muestra que la modalidad sigue ganando participación en la estructura del empleo argentino, en particular en las ramas de baja productividad y baja densidad de capital.

Para el lector, el cuadro se traduce en facturas más ajustadas en los hogares donde el sostén proviene del trabajo por cuenta propia sin registro: con un ingreso medio de $541.000 y una mediana de $400.000, y con más de la mitad de ese colectivo por debajo de la canasta básica individual, la capacidad de ahorro y de cobertura frente a imprevistos queda sensiblemente restringida respecto de los ocupados formales.

AH
Ayelén HerreraEnergía y minería

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