Sábado, 29 de agosto de 2026
Actualidad y noticias, al instanteBuscar ⌕

Ya Noticias

PortadaVida

Despedidas que se bailan, se cantan y se navegan: así se honra a los muertos en cinco rincones del mundo

Nueva Orleans, México, Bolivia, Ghana y el circuito surfero del Pacífico tienen sus propios rituales para transformar el duelo en un encuentro colectivo. Músicas, colores, sabores y hasta ataúdes con forma de pez forman parte de ceremonias que funcionan como abrazo social y soporte psicológico para los que quedan.

LF
Ludmila FerreyraSociedad · 27 DE AGO DE 2026 · 3 min de lectura

Llorar no es la única manera de despedir a alguien. A lo largo del planeta existen tradiciones que convierten el último adiós en una celebración de la vida, con música en la calle, altares colmados de comida, baile comunitario e incluso humor. Lejos de negar el dolor, estas prácticas lo procesan de manera activa y compartida, y por eso se sostienen generación tras generación.

Nueva Orleans: jazz en el cortejo fúnebre

En esa ciudad del sur de Estados Unidos, cuando alguien fallece una banda acompaña el cortejo desde la iglesia hasta el cementerio. La música arranca lenta, casi solemne, y se va volviendo festiva a medida que avanza el recorrido. Familia, amigos y vecinos terminan bailando junto al féretro. Lejos de cualquier lectura de falta de respeto, es una manera de honrar la vida que se fue y de sostener a los que quedan.

México: los muertos vuelven, al menos por una noche

El Día de Muertos, reconocido por la Unesco como patrimonio cultural intangible, se sostiene sobre una idea tan bella como potente: las almas regresan transitoriamente al mundo de los vivos. Las familias arman altares con las comidas favoritas del difunto, flores, velas y objetos personales. Los cementerios se llenan de colores y de gente que pasa la noche junto a las tumbas. La muerte, entonces, no se vive como ausencia sino como presencia, aunque sea breve.

Bolivia: cráneos con nombre propio

Cada 8 de noviembre, en el Cementerio General de La Paz se celebra la festividad de las Ñatitas. Los creyentes llevan cráneos humanos, los bautizan con un nombre y los presentan para recibir la bendición del cementerio. Después los agasajan con flores, hojas de coca, cigarrillos y velas. Quienes sostienen esta tradición aseguran que esos cráneos cuidan el hogar y pueden interceder por quienes los veneran.

Ghana: ataúdes que cuentan la vida del difunto

En Ghana la creatividad se impone en el ataúd. Es frecuente que la familia encargue un féretro con la forma del oficio o la pasión del difunto: un gran pez para un pescador, un avión para un piloto, un libro abierto para un docente. La ceremonia puede extenderse hasta tres días e incluye coreografías durante el traslado del cuerpo hasta el lugar de descanso final.

El Pacífico: el último abrazo sobre la tabla

Entre los surfistas, la despedida ocurre en el agua, en el mismo mar donde el fallecido pasó buena parte de su vida. Los deudos forman un círculo sobre sus tablas, arrojan flores al centro y cada uno dice unas palabras en memoria del amigo o familiar. Si hubo cremación, las cenizas se dispersan en ese mismo lugar, mezclándose con la espuma de las olas.

Por qué estos rituales funcionan, incluso lejos de su lugar de origen

Más allá del contexto cultural, todas estas ceremonias cumplen una función concreta: dan un marco colectivo a una experiencia que, vivida en soledad, puede resultar abrumadora. Compartir el dolor con otros, disponer de un momento y un lugar concretos para expresarlo y transitar la pérdida junto a alguien ayuda, según los especialistas en duelo, a procesar lo que parece inabordable. La lección que dejan estas cinco tradiciones, cada una con su estética y su simbolismo, es que la despedida puede ser muchas cosas a la vez: solemne y festiva, íntima y comunitaria, silenciosa y ruidosa. Lo importante, al final, es que nadie tenga que atravesarla en soledad.

LF
Ludmila FerreyraSociedad

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo