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Martes, 29 de septiembre de 2026
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Doce ficciones para maratonear (o no): suspenso inglés, ternura danesa y un poco de todo lo demás

Una selección que va de los ocho capítulos de El colapso, filmados en plano secuencia, hasta las cuatro temporadas de Los Durrell en una isla griega, pasando por Stephen Graham en duelo, Helena Bonham Carter como diva de la tele británica y un grupo de chicos que se instala en una universidad inglesa después de una pérdida.

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
Doce ficciones para maratonear (o no): suspenso inglés, ternura danesa y un poco de todo lo demás

Me acuerdo perfecto del ruido que hace el silencio cuando se corta la luz en un pasillo de hospital. Algo parecido sentí el otro día, sentada en el sillón, cuando empecé El colapso y entendí que no iba a poder mirar el celular durante los próximos veinte minutos. La serie francesa propone ocho episodios breves, casi relámpagos, donde personas distintas intentan zafar del derrumbe general. Cada capítulo está rodado en plano secuencia, así que no hay respiro: lo que pasa, pasa delante de tus ojos, sin cortes, como si alguien te empujara al escenario con la cámara encendida. Si te gustan las ficciones que se ven de un tirón, esta es una invitación a comer pochoclo con una sola mano y dejar la otra libre para taparte la cara.

De la intriga en un parque eólico a un pueblo inglés con un cadáver debajo de un tractor

Si lo tuyo es el suspenso, hay tres caminos para entrar en calor. La ruta del dinero es una producción danesa que empieza con un trabajador muerto en un parque eólico y, a partir de ahí, va abriendo capas sobre prácticas empresariales que huelen cada vez peor. Es de esas series que empiezan con un caso chiquito y terminan mostrando un sistema entero bajo la lupa. Glue, creada por Jack Thorne, cambia el paisaje: nos lleva a un pueblo rural inglés donde aparece un cuerpo debajo de un tractor y, con él, todos los secretos de un grupo de adolescentes que parecían llevar una vida normal. Y si te copa la conspiración, Utopia, de Dennis Kelly, tiene una premisa que engancha de entrada: unos usuarios de un foro se topan con el manuscrito de una novela gráfica que parece anticipar catástrofes. Lo que sigue es una organización que los persigue para quedarse con ese papel, como si fuera un mapa del tesoro pero escrito en viñetas.

Volver a casa, empezar la universidad y aprender a vivir con lo que se fue

Hay un tramo de la selección que atraviesa el duelo de maneras muy distintas, y eso es de lo más lindo que tiene recorrerla. En The Virtues, Stephen Graham se pone en la piel de Joseph, un hombre que vuelve a Irlanda para enfrentar un trauma de chico y reencontrarse con su hermana. La actuación de Graham es de esas que te dejan callado un rato largo después de que termina el capítulo. Del otro lado, Big Boys elige el humor cálido de la vida universitaria: Jack llega a la facultad después de pasar un año en su casa tras la muerte de su padre y termina compartiendo cuarto con Danny, su compañero. Son tres temporadas para acompañar a estos dos pibes mientras aprenden a ser jóvenes otra vez. Y si querés quedarte en el terreno de los vínculos adultos, Leonard y Hungry Paul, con Alex Lawther y Laurie Kynaston, pone el ojo en una amistad de hombres grandes que se ve sacudida por una muerte, una boda y un romance que desordenan las rutinas de cada uno.

  • Los Durrell: cuatro temporadas para irse a vivir a Corfú con una familia inglesa que deja todo atrás, basada en la autobiografía de Gerald Durrell.
  • Todas las criaturas grandes y pequeñas: seis temporadas siguiendo al joven veterinario James Herriot en su consultorio del campo inglés.
  • Queer As Folk: Russell T. Davies retrata a tres hombres gays en Manchester, una de las ficciones que marcó a una generación.
  • Nolly: Helena Bonham Carter se mete en el papel de Noele Gordon, la estrella televisiva británica que reinó en la pantalla antes de caer en desgracia.
  • Such Brave Girls: Josie y Billy, dos hermanas, y su madre soltera, en el centro de una historia que prefiere la ironía antes que el golpe bajo.

Como verán, la selección funciona casi como un menú de degustación: hay capítulos que se ven de una sentada y otros que dan para una semana entera en pantuflas. La duración, lejos de ser un dato técnico, puede ser la primera pista para decidir por dónde arrancar. Si tenés una hora y querés algo que te sacuda, El colapso. Si te quedás con ganas de quedarte en un lugar y conocer a sus habitantes como si fueran vecinos, Los Durrell o Todas las criaturas grandes y pequeñas. Y si lo que necesitás es que alguien te cuente una historia en la que confiar, Stephen Graham en The Virtues es una apuesta bastante segura. Ahora bien, hechas las presentaciones, la pregunta queda picando: ¿qué tipo de historia te tirá más para tu próxima serie?

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos

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