El Kempes como escenario soñado para los cien años de Mirtha, la señora que nos enseñó a almorzar con la tele prendida
El gobernador de Córdoba deslizó en pantalla la posibilidad de festejar el cumpleaños número 100 de Mirtha Legrand en el estadio Mario Alberto Kempes. La propuesta, todavía envuelta en risas y buena onda, abre una ventana enorme: ¿qué hacemos para celebrar como se merece a la diva de los almuerzos?

Volví a ver la mesa de los domingos y la sentí distinta, como cuando uno entra a un teatro y todavía no se apagaron las luces pero ya se huele que algo importante va a pasar; la pantalla mostraba a Juana Viale al frente del programa de su abuela y, entre los invitados, al gobernador de Córdoba Martín Llaryora lanzando, casi como al pasar, una de esas frases que quedan flotando en el aire y que uno no se puede sacar de la cabeza durante el resto de la tarde, esa idea de que los cien años de Mirtha Legrand, que se cumplirán el próximo 23 de febrero, bien merecen un escenario a la altura de los siglos que ella lleva mirándonos desde la pantalla y, sobre todo, desde la mesa familiar que nos quedó construida a fuerza de manteles, copas y conversaciones que no se terminan nunca.
Una diva que vuelve a casa y un gobernador que se anima a soñar en voz alta
El material periodístico al que pude acceder me permitió reconstruir un cuadro bastante completo de lo que viene ocurriendo con Mirtha en estas últimas semanas, porque la conductora, que el mes que viene cumplirá 99 años, continúa su recuperación en su domicilio tras recibir el alta médica el pasado 6 de octubre, después de haber permanecido internada durante dieciocho días en el Sanatorio Mater Dei a raíz de un cuadro de neumopatía que la tuvo a maltraer, con una breve salida a mediados de septiembre que se vio frustrada cuando debió reingresar al centro médico para completar el tratamiento que la devolviera, paso a paso, a esa energía arrolladora que la viene caracterizando a lo largo de toda su vida pública y privada, esa misma energía que, según me confirmaron las palabras de su propia nieta en el programa, se está afianzando día a día, con un temperamento que Juana definió, no sin emoción, como hermoso y que parece ir recuperando el ritmo de siempre, ese ritmo que todos los argentinos sabemos reconocer apenas se lo escucha al pasar.
“Ella está cada día mejor, cada día más ella, con su temperamento hermoso que tiene.”Juana Viale
Pero el momento que me llevó a sentarme a escribir esta nota no fue el estrictamente médico, ni el estrictamente familiar, sino ese instante en que la política se deja tentar por la cultura popular y, en vivo, con las cámaras prendidas, el gobernador Martín Llaryora soltó la frase que ya está dando que hablar en los pasillos de la televisión y del espectáculo: "Bueno, los 100 años los hacemos en el Kempes", dijo, entre sonrisas, con ese tono distendido que suelen tener las propuestas grandes cuando todavía no son más que un deseo compartido, una fantasía que se dice en voz alta para ver qué cara pone el otro, y el otro, claro, fue Juana Viale, que la recibió con el entusiasmo que merece cualquier idea referida a su abuela, la diva de los almuerzos, esa mujer que supo convertir un Living, una mesada y una batería de fuentes de soda en el gran escenario cotidiano de varias generaciones de argentinos que crecimos mirándola comer, conversar y, sobre todo, escucharla.
- Mirtha Legrand cumplirá 100 años el 23 de febrero, motivo central del eventual festejo.
- El gobernador Llaryora deslizó la idea en tono distendido, como buscando complicidad antes que un compromiso formal.
- El estadio elegido, en caso de avanzar la propuesta, sería el Mario Alberto Kempes, uno de los recintos más grandes del país, en la ciudad de Córdoba.
- El propio gobernador cerró la idea con una acotación en clave económica y política: "Uno busca inversiones; está todo el año".
- Juana Viale recordó una frase de su abuela sobre la provincia de Córdoba, en sintonía con el cariño que Mirtha siempre tuvo por esa tierra.
Por qué el Kempes no es cualquier escenario
Ahora bien, me parece importante detenerme un instante en explicar por qué la elección del Kempes no es una extravagancia ni un capricho de gobernador en busca de una foto, sino todo lo contrario, porque estamos hablando de un estadio que fue sede de Copas del Mundo, que recibió a las Gladiadoras del fútbol femenino, a los recitales más multitudinarios que pisaron el interior del país y, sobre todo, a generaciones enteras de argentinos que asocian ese nombre con la épica, la fiesta grande, el escenario que parece sacado de un sueño, de modo que si la idea prospera, y si la salud de Mirtha lo permite, lo que allí se montaría sería un verdadero acontecimiento de proporciones históricas, una suerte de abrazo colectivo a una mujer que supo ser, durante décadas, la madrina oficiosa del espectáculo nacional, la que recibía y despedía a los artistas con una elegancia que parecía heredada de otras épocas, la que abrió las puertas de su mesa al país entero y, de paso, le inventó un género de conversación cotidiana que todavía seguimos intentando copiar, cada vez que encendemos la pantalla y pretendemos, modestamente, almorzar como ella, aunque sea en zapatillas y con la cocina apagada.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Nintendo Direct Revela: Hyrule Warriors, Age of Imprisonment - ¡El Mundo de Zelda como nunca lo viste!

Level 5 confirma que Fantasy Life i: The Girl Who Steals Time recibirá DLC gratuito

Wallace & Gromit: una popularidad de más de tres décadas sigue vigente gracias a Netflix
