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Martes, 6 de octubre de 2026
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El peso de las expectativas familiares: cuando el cariño también puede dejar huella

La psicóloga Cynthia Wila recorre en su ensayo La culpa cómo los deseos no cumplidos de madres y padres se transforman en exigencias que los hijos cargan de grandes, y propone una salida posible.

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Ludmila FerreyraSociedad · · 2 min de lectura
El peso de las expectativas familiares: cuando el cariño también puede dejar huella

A veces no hace falta que nadie levante la voz. La expectativa puede llegar envuelta en un gesto amable, en un pedido dicho con ternura, y sin embargo dejar una pregunta dando vueltas en la cabeza: ¿qué esperan de mí? ¿qué tengo que hacer para que me aprueben? La psicóloga Cynthia Wila, autora del ensayo La culpa, publicado por Paidós, se detiene en ese tipo de situaciones para pensar de dónde viene la culpa cotidiana y por qué, muchas veces, sobrevive mucho más allá de la infancia.

Los proyectos propios que se vuelven mandato ajeno

Wila señala que las aspiraciones de madres y padres muchas veces incluyen proyectos que ellos mismos no lograron concretar. Cuando esas metas se trasladan a los hijos, aparece una demanda que, desde su mirada, resulta imposible de satisfacer: nada de lo que uno haga alcanzará para cerrar los deseos pendientes de otra persona. Y aunque el pedido se exprese con afecto, la pregunta por la aprobación queda instalada y, con ella, la angustia.

  • Las normas que ayudan a convivir, como las que ponen límites a la agresividad.
  • Los mandatos que restringen las elecciones personales y quedan atados al miedo a perder el afecto del otro.
  • La exigencia internalizada que persiste en la adultez aunque ya nadie la formule desde afuera.
  • La diferencia entre hacerse cargo de los propios actos y sostener un cuestionamiento permanente sobre uno mismo.

La especialista aclara que la influencia de la familia, la educación, la religión y la cultura varía según las experiencias de cada persona. Por eso, prefiere describir recorridos individuales, atravesados por palabras, gestos y situaciones vividas, antes que recetas generales. Para ella, la pregunta más útil sigue siendo qué responsabilidad concreta le cabe a cada uno en aquello que se reprocha, y cuánto de esa carga pertenece, en realidad, a expectativas que nunca fueron propias.

LF
Ludmila FerreyraSociedad

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