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El pollo que sobró no se tira: se transforma en tarta y zafa otra comida

Con lo que quedó del asado de ayer, un par de verduras y una tapa de masa se resuelve el almuerzo sin pasar por la carnicería. Claves para que el relleno no quede seco y opciones de masa casera.

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Franco VillalbaDeportes · 22 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

A ver, seamos honestos: nadie piensa en tirar el pollo que sobró. Primero porque la billetera llora, y segundo porque alguien ya hizo el esfuerzo de cocinarlo. La buena noticia es que con lo que haya dando vueltas por la heladera se puede armar una tarta que no tiene nada que envidiarle a la del delivery. Lo importante es entender que la carne ya cocida es otra cosa: perdió agua, se secó, y si no se la trata con cariño, termina como suela de zapato dentro de la masa.

El relleno: qué ponerle y cómo salvar la humedad

Sirve pechuga o pata muslo, tanto hervida como hecha al horno, a la parrilla o salteada. La diferencia es que las dos últimas vienen más secas, y ahí es donde muchos comenten el error de meterla así nomás al molde. El truco es desmenuzarla o cortarla en cubos y darle un pase por la sartén con cebolla y morrón. Si en el salteado se nota que se está pegando o resecando, unas gotas de agua al mismo tiempo hacen el milagro: la carne recupera algo de jugosidad y queda tierna.

Para el resto del relleno, la regla es mirar la heladera antes que la receta. Calabaza asada con queso da una mezcla cremosa que se banca cualquier pechuga desmenuzada. Los granos de choclo amarillo sumados a un poco de crema de choclo blanco dejan otra textura, más rustica. Y si la cosa viene floja de ingredientes, cebolla salteada alcanza para una versión austera pero cumplidora.

  • Calabaza asada y queso para un relleno cremoso.
  • Choclo amarillo con crema de choclo blanco para variar la textura.
  • Cebolla como base cuando la heladera esta vacia.
  • Zanahoria, espinaca, zapallito o morron cortados en tiras o cubos para dar volumen.
  • Pures de berenjena, morron, calabaza o batata como cama del pollo.
  • Queso, huevo o crema para unir todo y que no se desarme al cortar.

La masa: la opcion de hacerla en casa sin complicarse

Se puede ir directo a la tapa comprada y vivir tranquilo, pero la masa casera tiene una ventaja que no es menor: se condimenta a gusto. La proporcion que mejor funciona es dos tazas de harina por una taza de liquido, repartida entre agua y aceite. El resultado es una base mas bien arenosa, que va bien con rellenos humedos. Despues, al gusto de cada uno: oregano, ajo en polvo, aji molido o unas semillas encima antes de llevarla al horno.

En definitiva, la tarta de pollo es el ejemplo perfecto de que cocinar no siempre implica arrancar de cero. Con lo que ya esta cocido, un par de verduras y algo de masa, se resuelve otra comida sin volver a gastar de mas. Es economia domestica en su estado mas puro: usar lo que hay, sin que el plato parezca un castigo.

La que viene

Proximos pasos: probar la version con pure de calabaza como base y un puñado de espinaca fresca apenas salteda. Anotar proporciones y tiempos para la masa casera con condimentos. Y, por sobre todo, no volver a tirar el pollo que sobra. La que viene, con la fecha confirmada del proximo domingo en la cocina.

FV
Franco VillalbaDeportes

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