El Silo 1 abrió sus puertas y dejó al descubierto la peor masacre que se haya visto en pantalla
La tercera temporada de la distopía de Apple TV+ cierra con un episodio titulado Troy, revela el verdadero mecanismo que mata a quienes salen al exterior y deja a Graham Yost anunciando una cuarta entrega filmada que estará marcada por la guerra entre los silos.

Volví a sentarme frente al televisor con esa mezcla de expectativa y de zozobra que suelen dejarme las series que uno sigue durante meses, y lo que pasó en este cierre de temporada me dejó pegado al sillón un buen rato, porque la tercera entrega de Silo termina de la peor manera posible, con una matanza que el propio showrunner pensó seriamente en reservar para la apertura de la próxima temporada y que finalmente eligió descargar acá, como una forma de empujar al espectador de manera directa hacia lo que viene.
Troy, el despertar dentro del Silo 1
El episodio final lleva por título Troy y rompe algo que la serie venía sosteniendo desde su arranque, porque por primera vez la acción se corre del Silo 18 y se mete de lleno en el interior del Silo 1, ese lugar que funciona como centro de poder y que hasta ahora permanecía en las sombras. Allí conocemos a Daniel, un hombre con la memoria borrada que despierta tras siete años de hibernación con un nombre nuevo encima, Troy, y con una misión concreta: apagar la rebelión que se ha gestado en el Silo 17. La manera en la que resuelve esa tarea es lo que vuelve inevitable no poder dejar de mirar.
Troy no negocia ni transa con los rebeldes. Lo que ordena es la ejecución de casi diez mil habitantes del Silo 17, una masacre filmada con la austeridad que viene caracterizando a la serie, sin buscar el golpe bajo efectista sino dejando que el horror se imponga por acumulación, por la cantidad de cuerpos, por la certeza de que no hay salida. En ese mismo tramo, además, el episodio se ocupa de uno de los misterios que más había intrigado a los seguidores desde la primera temporada: la verdadera razón por la que las personas que salen al exterior terminan muriendo. La respuesta, dicha por la propia serie, es que no las mata un aire tóxico como se les hacía creer desde el gobierno interno, sino una nube de nanobots que termina con cualquier forma de vida que pise la superficie. Los drones que patrullan el perímetro, aclaran los realizadores, funcionan como complemento de ese sistema letal, no como su causa principal.
Camille, Victor y una redención que no sale gratis
Dentro del Silo 18, mientras tanto, la trama se concentra en Camille, que es la que toma partido a tiempo para impedir que se activen los conductos de gas letal que hubieran repetido la masacre puertas adentro. El creador de la serie, Graham Yost, eligió contar este arco como una historia de redención pura, y lo resumió con una frase que suena a declaración de principios: "Si hay una idea que resume toda la serie, sería quizá esta: buscar a personas que hagan lo correcto cuando conocen la verdad." Es una línea que pega, sobre todo después de ver a Camille jugarse el cuerpo por sus vecinos en el momento exacto en el que todo podía estallar.
También ocupa un lugar central en el desenlace el personaje de Victor, el Fundador al que Matt Craven le da una quietud incómoda, como si estuviera cargando un peso que el resto de los habitantes ni imagina. Después de presenciar lo que ocurre en el Silo 17 y de seguir de cerca los movimientos de Juliette y de Camille, Victor decide quitarse la vida, y Yost, cuando le preguntaron por qué, eligió no cerrar el interrogante con una única respuesta: "Si has conocido a alguien que se ha quitado la vida, nunca hay una respuesta concreta. A menudo hay muchas respuestas." Esa forma de hablar del suicidio, sin moralina y sin buscar un culpable, también habla de cómo se viene planteando la serie desde el primer capítulo, con personajes que toman decisiones pesadas y las pagan.
Lo que viene: guerra, un salto temporal y un mensaje desde el pasado
- La cuarta temporada ya terminó de rodarse y está en etapa de posproducción, según confirmó el propio Yost en la ronda de prensa posterior al estreno del final de la tercera.
- El showrunner la describió sin rodeos: "Va a haber guerra. Juliette, desde el primer fotograma hasta el final, es nuestra Juliette, pero pasa por un calvario."
- El episodio final incluye un salto de tres décadas en el tiempo narrativo, lo que deja a los habitantes del Silo 18 listos para pasar a la ofensiva.
- Troy recibe un mensaje póstumo de Victor sobre una figura llamada Helen, un nombre que, según Yost, va a tener peso propio en la temporada siguiente.
- Yost reconoció que la masacre del Silo 17 estuvo en consideración como escena de apertura de la temporada 4 y que terminaron inclinándose por meterla acá para que el final de la tercera funcionara como catapulta directa hacia los hechos que vienen.
“La cuarta temporada no es fácil y, aunque el silo esté unido, eso no significa que no pueda fracturarse.”Graham Yost, creador y showrunner de Silo
Salí del capítulo con esa sensación que dejan las series distópicas cuando están bien contadas, esa mezcla de alivio por lo que no llegó a pasar y de preocupación por lo que ya se desencadenó, y la verdad es que da gusto que un programa de estas características se anime a cerrar una etapa con una masacre filmada con seriedad, sin esconderla, y a la vez deje la puerta abierta a una temporada que, por lo que cuenta su propio creador, va a dejar más de un espectador en silencio frente al televisor.
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