IRIS: la inteligencia artificial que aprende el idioma secreto con el que las células se vuelven tejido
Un sistema desarrollado por el Instituto Whitehead interpreta las señales químicas del desarrollo embrionario y anticipa qué órgano formará cada célula. Ya lo usaron para mejorar el cultivo de pulmones en laboratorio.

Durante las primeras semanas de vida, cuando un embrión es apenas un puñado de células que se multiplican, cada una recibe instrucciones precisas sobre qué tarea le toca: convertirse en parte del corazón, de un pulmón, de un músculo o de una neurona. Esas instrucciones viajan en forma de señales químicas, una conversación microscópica que define la forma del cuerpo humano. Descifrarla fue, hasta hace poco, uno de los problemas más espinosos de la biología. Ahora, un equipo del Instituto Whitehead, ligado al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), presentó a IRIS, una inteligencia artificial capaz de leer esos mensajes y anticipar el destino de cada célula.
Cómo funciona IRIS, paso a paso
IRIS utiliza una estrategia conocida como aprendizaje por transferencia, la misma lógica que aplica un sistema de reconocimiento de voz cuando se entrena principalmente en inglés y después puede entender otros idiomas. Primero aprende a identificar una señal química en un grupo de células y, con esa base, la reconoce en tejidos completamente distintos, incluso en aquellos que nunca vio durante el entrenamiento.
Para construir el sistema, los investigadores trabajaron con células madre de ratón y de humano. Encendieron y apagaron de forma controlada seis señales químicas distintas, las combinaron de miles de maneras y midieron cómo respondía la actividad genética de cada célula. Con esos datos armaron un mapa de equivalencias: frente a una combinación concreta de señales, IRIS predice en qué tipo de célula se convertirá esa célula. Es como tener un manual de instrucciones que dice: si recibe esta señal A junto con esta señal B, el resultado será tejido cardíaco; si las señales son otras, será pulmón.
“Pensá en los sistemas de reconocimiento de voz como Siri, que se entrenan principalmente en inglés, pero que después usan ese entrenamiento para reconocer otros idiomas. IRIS hace lo mismo con las señales químicas.”Pulin Li, investigadora del Instituto Whitehead y profesora de biología en el MIT
Qué pudo anticipar en las pruebas
Qué cambia para la medicina y para el usuario común
Los investigadores ya dieron el primer paso hacia aplicaciones concretas: usaron IRIS para mejorar el cultivo de tejido pulmonar en laboratorio, un avance con implicancias potenciales para enfermedades como el asma y la fibrosis pulmonar. Si la técnica se consolida, podría acelerar el desarrollo de terapias celulares, ayudar a entender por qué fallan ciertos embarazos y, en un futuro, contribuir a regenerar órganos dañados. Para el lector de a pie, la promesa es concreta: una herramienta que traduce el lenguaje con el que se construye el cuerpo humano puede terminar acercando tratamientos que hoy dependen de probar y errar en el laboratorio.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Qué es Cal AI, la exitosa app para calcular calorías creada por dos jóvenes de 18 años

La revolución silenciosa de Valve: Steam está ganando la guerra de las portátiles llevando su SO a otras consolas

Cómo proteger tu computadora y otros dispositivos de la ola de calor
