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Lunes, 5 de octubre de 2026
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La milanesa que no se cocinó: Pachu Peña se despidió de MasterChef en la primera noche

El humorista abandonó la competencia en la gala inaugural de la temporada 2026 después de que el jurado detectara film adherido a la carne, cocción insuficiente y un puré que no acompañaba su arriesgada apuesta visual.

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos · · 4 min de lectura
La milanesa que no se cocinó: Pachu Peña se despidió de MasterChef en la primera noche

Todavía resuena en mi memoria el murmullo apagado de las cocinas de MasterChef Celebrity cuando Damián Betular tomó el cuchillo y cortó la milanesa que Pachu Peña había presentado con tanto cariño. Lo que debía ser el primer gran aplauso de la temporada terminó convertiéndose en un silencio denso, de esos que se mastican, porque del interior de la carne salió un pedazo de film adherido a la proteína cruda, con la grasa todavía sin retirar y un puré que, según el chef, no estaba a la altura de lo que prometía la vistosa presentación que el humorista había bautizado como Mila Clown.

Un desafío con reglas claras y un invitado de lujo

La primera gala de eliminación de MasterChef Celebrity 2026 tuvo como gran protagonista invitado a Ian Lucas, el ganador de la edición anterior, quien volvió a las cocinas con una réplica del menú que le había dado el trofeo. A partir de esa propuesta, los concursantes debían cocinar una milanesa con guarnición y un dip a base de mayonesa. Contaban apenas con tres minutos para recorrer la despensa y sesenta minutos para resolver el plato, con la condición ineludible de elegir carne con hueso y la prohibición expresa de sumar fideos como acompañamiento.

Esa consigna me resulta especialmente interesante porque, en mi experiencia viendo ediciones anteriores, pocas veces el ciclo gastronómico más famoso del país plantea una regla tan concreta como la del hueso. Es una forma de obligar a los famosos a trabajar con un corte que exige paciencia, limpieza y un golpe certero para que la carne quede fina y pareja. Justamente ahí, en el trabajo previo sobre la pieza, fue donde la noche de Pachu empezó a complicarse.

La apuesta visual que no encontró respaldo en el plato

Peña quiso ir a todo o nada y presentó su milanesa con forma de cara de payaso, un despliegue estético que llamó la atención apenas el plato llegó al atril de la evaluación. Para acompañarla eligió puré y agregó una mandarina, una decisión que explicó con una sensibilidad que me llegó de manera particular: contó que esa fruta le traía el recuerdo de su abuelo y del mandarino que crecía detrás de la casa de su familia. Esa carga emotiva, que a mí me hubiera encantado ver traducida en un plato ejecutado con precisión, se topó con la mirada clínica del jurado, que no compra buenas intenciones si el resultado no está a la altura.

“Eso es contaminación física. Me lo podía haber tragado.”Damián Betular

El propio Peña intentó explicar lo del film diciendo que el plástico podía haber quedado adherido mientras golpeaba la pieza para aplanarla, una maniobra habitual en cualquier milanesa bien lograda, pero que exige revisar el corte con los dedos antes de mandarlo al fuego. Germán Martitegui, siempre con la observación filosa, cuestionó no solo la presencia del material extraño sino también la combinación general de elementos que terminaron en el plato, una lectura que me parece la más difícil de esquivar cuando se presenta una idea creativa que no termina de cerrar en la boca.

El balance del jurado y lo que se viene

Pachu Peña abandonó así MasterChef Celebrity en la primera gala de expulsión, acompañado por la sensación de que el tiempo, esa hora que a veces parece una eternidad frente a una hornalla, le jugó una mala pasada. Martitegui le dijo al oído, con esa franqueza que lo caracteriza, que su paso había sido breve y que los nervios bien pudieron haberlo traicionado. Maru Botana, más cercana en el tono, destacó su humor dentro de las cocinas y se permitió soñar con verlo en un repechaje, una posibilidad que a esta altura aparece lejana pero que a veces la televisión guarda como sorpresa.

Mientras masticaba la crónica en mi cabeza, me quedé pensando en la cantidad de milanesas que se sirven cada domingo en la Argentina y en lo fácil que parece, y lo difícil que resulta cuando la carne tiene hueso, el tiempo apremia y los nervios aprietan. Por eso les dejo la pregunta que me está dando vueltas desde que terminó la gala: si ustedes hubieran estado al mando de esa cocina, ¿qué guarnición se habrían animado a ponerle a la milanesa para salvar la noche?

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos

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