LeBron se muda al Este, deja a la familia en California y avisa: "No vine a perder en segunda ronda"
A los 41 años y con 24 temporadas en el lomo, el Rey firmó por dos años con Philadelphia 76ers y se puso el traje de candidato al título. Crónica de una llegada que sacude a la NBA.

Una cosa es mudar al jugador y otra, muy distinta, es mudar al padre. LeBron James cruzó Estados Unidos de costa a costa para ponerse la camiseta de Philadelphia 76ers, pero dejó a la familia en California, a casi cinco mil kilómetros de la cancha. Y aclararlo él mismo en su primera conferencia de prensa no fue un dato menor: cuando un tipo de 41 años se aleja de los suyos en el tramo final de su carrera, lo que está diciendo sin palabras es que vino a buscar el quinto anillo o no vuelve.
El contrato, como corresponde en estos casos del Rey, es corto y letal: dos temporadas. Suficiente para tentar al destino, insuficiente para dormirse. Los Sixers vienen de ser despachados en la segunda ronda de los playoffs del Este y la vara, ya de entrada, quedó alta. Que LeBron lo diga textualmente duele más: "No dejé a mi familia para perder en segunda ronda". Aviso a navegantes.
Veinticuatro temporadas a cuestas, cuatro anillos en la valija
El alero arrancó en la NBA en 2003 y desde entonces coleccionó títulos con tres franquicias distintas: Miami Heat, Cleveland Cavaliers y Los Angeles Lakers. Si esta vez levanta el trofeo con Philadelphia, se convertirá en el primer jugador de la historia en ser campeón con cuatro equipos diferentes. A esta altura, el currículo le pesa, pero también le empuja: el récord de puntos de la liga lo carga en el bolsillo y la experiencia, en el pecho.
El propio King dejó en la sala de prensa cuál es su lectura del desembarco: "Espero poder aportar esa experiencia, ese conocimiento y el mapa para los muchachos que están tratando de conseguir cosas que todavía no consiguieron en sus carreras". Traducción al castellano de la redacción deportiva: viene a ser el mentor, el guía y, de yapa, el que cierra los partidos en el último cuarto.
El futuro, tema vedado: la temporada 25 se define más adelante
Durante el receso de verano, el Rey reconoció que se planteó en serio la palabra retirada. Lo dijo, lo pensó, lo masticó. Pero al sentarse frente a los micrófonos con la camiseta de los Sixers, prefirió correrse del tema: "No quiero hablar del futuro ahora". La temporada número 25, entonces, queda en suspenso: primero se juega, después se charla.
Cuándo se lo podrá ver con la nueva pilcha
- Sábado 3 de octubre: arrancan los partidos de pretemporada de la NBA (Toronto Raptors frente a Miami Heat).
- Lunes 5 de octubre: primera chance de ver a LeBron con Philadelphia, en casa frente a New York Knicks por la pretemporada.
- Martes 20 de octubre: inicio oficial del torneo, con New York Knicks contra Philadelphia Sixers, Detroit Pistons ante Boston Celtics y San Antonio Spurs frente a Oklahoma City Thunder como platos fuertes de la jornada.
La pregunta del millón queda flotando en el aire del Wells Fargo Center: ¿qué puede aportarle un veterano de 41 años a un plantel joven que ya rozó la instancia que le faltó? Si la respuesta pasa por lo que él mismo anunció, el Rey no vino de paseo: vino a levantar la vara, a marcar el ritmo y a empujar a los Sixers hasta donde la logística emocional se lo permita. La que viene, el lunes 5 de octubre, en el primer amistoso contra los Knicks. Ahí se sabrá si el entusiasmo se sostiene o si la mudanza fue un acto de fe.
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