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Miércoles, 14 de octubre de 2026
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María José Riera, la productora que aprendió a ponerse primero en la lista y ahora lo cuenta en un libro

La productora audiovisual que atravesó un cáncer de mama en 2020 grabó un video desde su auto, antes de entrar a una jornada entera de estudios. En este octubre, su mensaje es claro: "Ponerse primero en la lista" no es un capricho, es una forma de seguir acá.

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos · · 5 min de lectura
María José Riera, la productora que aprendió a ponerse primero en la lista y ahora lo cuenta en un libro

La vi por primera vez en una pantalla chica, con la cámara del celular apuntándola desde el asiento del conductor. El motor todavía en marcha, las manos todavía en el volante, y una frase que se repite como un mantra: "Ponerse primero en la lista". Así, con esa imagen que parece mínima y que en realidad lo dice todo, María José Riera decidió salir a hablarles a las mujeres en octubre, el mes que el mundo entero tiñe de rosa para recordar que el cáncer de mama existe, que se puede prevenir y que detectarlo a tiempo cambia la historia.

María José es productora audiovisual, recibió su diagnóstico el 24 de noviembre de 2020 y desde entonces convirtió su experiencia en una cruzada personal para que otras mujeres no posterguen lo que postergó ella durante demasiado tiempo. La operaron el 9 de diciembre de ese mismo año y a lo largo de 2021 completó un tratamiento que incluyó quimioterapia y radioterapia. Hoy está en la etapa de los controles periódicos, los mismos que la mantienen viva y atenta, y a esos controles fue justamente el día que grabó el video que se viralizó.

Un mensaje desde el auto, antes de entrar al consultorio

En las historias de Instagram, María José se filmó tal cual estaba: sentada en su auto, a punto de bajarse para una jornada completa de estudios. "Hoy es un día en donde durante todo el día tengo estudios de control. Y venía pensando que vengo con mucha alegría a hacerme eso", dice con una serenidad que contagia. Y aclara de dónde sale esa alegría, que no es palabra menor en alguien que transitó lo que transitó: de dos lugares. Primero, de tener la posibilidad concreta de acceder a los estudios. Segundo, más profundo, de haber tomado la decisión de hacérselos.

“Es la misma decisión de ir por el mismo camino, de ponerme primero en mi lista, de priorizarme, de cuidarme para poder estar en salud, para poder estar en disfrute.”María José Riera, en su video de Instagram

Cierro los ojos y pienso en cuántas veces una posterga la mamografía, el control ginecológico, la visita al médico. Cuántas veces el "después lo saco" se vuelve un "después" que se estira meses, años. María José habla justo de eso, de ese orden perverso en el que los demás van primero y una queda para el final, y lo dice con una autoridad que nadie puede fabricarse de un día para otro: la de quien se sentó en un consultorio a escuchar la palabra "cáncer" y tuvo que empezar de nuevo.

El diagnóstico, la peluquería y un libro que cuenta lo que no se cuenta

Hay una imagen que a mí, como periodista, se me grabó para siempre de sus entrevistas previas. María José recibió la noticia de su carcinoma en la peluquería, con los papelitos de los claritos todavía pegados en la cabeza. Esa escena, que parecería tragicómica si no fuera por lo que estaba viviendo, resume bastante de su manera de pararse frente a la enfermedad: con una mezcla de lucidez, humor y mucho coraje. Esa misma lucidez es la que volcó ahora en su primer libro, "Fue un buen verano", donde relata el recorrido por la quimioterapia y la radioterapia, pero también el sacudón más íntimo que vino de la mano: la decisión de separarse después de 35 años de matrimonio, cuando empezaba el tratamiento.

"No quería cargar con la angustia de otra persona que no me podía acompañar y que no tenía las herramientas emocionales para hacerlo", explicó cuando contó lo de la separación. No lo dijo con rencor, lo dijo con esa honestidad cruda de quien sabe que a veces el cuerpo no aguanta la pelea propia y la ajena al mismo tiempo. El libro, además, tiene un capítulo entero para la amistad: durante los meses más duros de la quimioterapia, un grupo de amigas se mudó con ella para acompañarla. "Acá se refleja el resultado de esos meses y está dedicado a la amistad femenina", resumió, y la verdad es que esa dedicatoria se lee como un acto de justicia para todas las que aparecen sin pedir nada a cambio.

Lo que María José quiere que cada mujer se lleve puesto

  • Que el control anual no se negocia: la mamografía y los estudios complementarios son la herramienta más eficaz para detectar el cáncer de mama a tiempo, cuando las chances de tratamiento son muchísimo mayores.
  • Que "ponerse primero en la lista" es una decisión que se toma todos los días y no una frase bonita de Instagram: implica sacar turno, ir, escuchar al médico y volver al año siguiente, pese al miedo o al "no tengo tiempo".
  • Que la experiencia ajena sirve: escuchar a alguien como María José, que atravesó la enfermedad y hoy está en sus controles, recuerda que esto le puede pasar a cualquiera y que nadie está a salvo simplemente por no querer pensarlo.
  • Que el cuerpo habla y hay que escucharlo: cualquier cambio en las mamas, un bulto, una retracción, una secreción, merece una consulta inmediata, sin esperar al turno del año próximo.
  • Que no hay que atravesarlo sola: pedir ayuda, aceitar las redes de amigas, de familia, de profesionales, es parte del tratamiento, no un extra.

Mientras escribo esta nota pienso en la sobrina que María José perdió por la misma enfermedad y a la que no nombro porque ella no me lo pidió pero que está presente en cada palabra de su mensaje. Pienso en las miles de mujeres argentinas que este octubre van a escuchar la recomendación de hacerse los controles y van a hacer lo de siempre: dejarla para después. Pienso, sobre todo, en que el video de María José desde el auto es un recordatorio de que llegar viva a un control es, en sí mismo, un motivo de alegría. Y que esa alegría se construye con un paso chiquito y decisivo: sacar el turno. Hacerse los estudios. Ponerse primera en la lista. Empezar por una misma.

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos

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