Mirtha Legrand volvió a su casa: el alta que el canal y su familia esperaban hace días
La conductora, de 99 años, dejó el Sanatorio Mater Dei este martes a las 17, después de casi tres semanas de internación. La atención incluyó antibióticos, kinesiología y controles clínicos, y el regreso a su casa marca el inicio de la última etapa de una recuperación que Juana Viale fue contando emisión tras emisión.

Lo primero que se escucha al cruzar la puerta del Sanatorio Mater Dei, este martes cerca de las cinco de la tarde, ya no es el murmullo de los pasillos ni el ruido de los carritos con la merienda. Es un silencio distinto, el que deja una buena noticia, y la buena noticia es que Mirtha Legrand, cumplidos los 99 años, recibió el alta y se subió a un auto rumbo a su casa para terminar de recuperarse lejos de las camillas y los sueros. Lo confirma el parte firmado por el director médico Enrique Echagüe, al que tuvo acceso este portal: la conductora completó el tratamiento con antibióticos, avanzó con la rehabilitación kinesiológica y el equipo consideró que ya estaba en condiciones de seguir el proceso fuera de la institución.
Les cuento cómo llegué hasta acá, porque vale la pena contarlo. Cuando empecé a seguir esta internación, allá por mediados de septiembre, lo hice con la misma mezcla de respeto y preocupación que siente cualquiera que prende la televisión los sábados a la noche buscando la voz de la Chiqui. Y la fui viendo aparecer, edición tras edición, no en la pantalla sino del otro lado: en los partes médicos, en las palabras de su nieta Juana Viale, en los mensajes que la propia Mirtha le mandaba después de cada programa para decirle qué le había gustado y qué no. Esa es la imagen que me queda: una señora de 99 años, internada, igual de exigente con su mesaza que cuando está parada delante de las cámaras.
Una internación con dos tiempos
- Septiembre: Legrand atravesó un cuadro gripal que derivó en bronquitis. Recibió una primera alta el domingo 13 y siguió la recuperación en su domicilio.
- 18 de septiembre: una descompensación respiratoria motivó el regreso al sanatorio y el inicio de la segunda internación, la más larga.
- Tratamiento: antibióticos, controles clínicos y nutricionales, y trabajo diario con kinesiología para recuperar fuerza y movilidad.
- 3 de octubre: Juana Viale contó en el programa que su abuela estaba en una habitación común y que mejoraba momento a momento, día a día.
“Bien, mejorando momento a momento, día a día.”Juana Viale, sobre la evolución de Mirtha Legrand (3 de octubre)
El parte del 2 de octubre todavía no se animaba a ponerle fecha al regreso a casa. Recién el lunes la institución informó que la paciente progresaba en la rehabilitación y se mantenía en una habitación común, con otra actualización prevista para el miércoles si no había cambios. Los cambios llegaron antes: este martes, a las 17, Mirtha Legrand cruzó la puerta del sanatorio y se instaló otra vez en su casa, donde la esperan su familia y el living desde el cual, se sabe, sigue mirando televisión como si siguiera al aire.
Mientras tanto, la mesaza siguió funcionando
Porque hay algo que merece la pena decir en voz alta: la ausencia de Mirtha no detuvo la rueda. La última emisión que ella misma condujo de La noche de Mirtha fue la del 29 de agosto. Desde entonces, Juana Viale se hizo cargo tanto de las cenas de los sábados como de los almuerzos de los domingos, y lo hizo con un detalle que a mí, como espectadora, me terminó de ganar: cada vez que pudo, llevó a su abuela al aire, aunque fuera a la distancia, leyendo los mensajes que Mirtha le dejaba después de cada programa. Esa comunicación privada se transformó en un pequeño ritual público, casi un pase de testimonios que mantuvo viva la marca de la casa.
Ahora, con Mirtha de vuelta en su casa, la pregunta que sobrevuela a la industria y a los fans es de las más simples y de las más difíciles de responder al mismo tiempo: ¿cuándo vuelve a la pantalla? Y, siendo honesta, también es la que menos urge. Lo que urge es que descanse, que termine la rehabilitación sin apuros y que, cuando le toque sentarse otra vez en la cabecera de la mesa, lo haga con la energía de siempre. Por ahora alcanza con una imagen: la de una mujer de 99 años que volvió a su casa después de casi tres semanas internada, y que sigue siendo, para mí y para varias generaciones de argentinos, esa voz inconfundible que pregunta, escucha y deja hablar. ¿Qué recordás de sus últimas emisiones al frente del programa? Esas cenas de fines de agosto bien pueden ser, por ahora, el último gran mojón de una carrera que, por suerte, todavía no se terminó.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Hugh Jackman da vida a un Robin Hood oscuro y crepuscular que llega el 20 de agosto

Retrasan el rodaje de From 4 y los fans temen por el futuro de la serie

Dolina, el doctor que no necesitaba sello: la UBA le puso el Honoris Causa y la sala se llenó de murmullos cómplices
