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Domingo, 11 de octubre de 2026
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Salir a caminar con mancuernas: la rutina de cinco movimientos que promete activar brazos y hombros sin sumar minutos al entrenamiento

La entrenadora Denise Austin propone una secuencia de fuerza para el tren superior que se intercala con el paso aeróbico y se adapta a distintos niveles físicos.

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Ludmila FerreyraSociedad · · 4 min de lectura
Salir a caminar con mancuernas: la rutina de cinco movimientos que promete activar brazos y hombros sin sumar minutos al entrenamiento

Caminar ya forma parte de la rutina diaria de buena parte de los argentinos, sea para tomarse un respiro, para mover el cuerpo después de horas frente a la pantalla o como una de las formas más accesibles de cuidar el corazón. Ahora bien, lo que muchos todavía no aprovechan es que ese mismo recorrido puede convertirse en un entrenamiento completo si se le suman un par de mancuernas livianas y un poco de orden. La entrenadora estadounidense Denise Austin, con más de dos décadas armando programas de actividad física para distintas edades, diseñó una secuencia de cinco movimientos de fuerza para el tren superior pensada para ejecutarse sin dejar de caminar. La propuesta, adaptable a casi cualquier nivel, no exige extender el tiempo habitual de ejercicio: se trata de mover un poco más el cuerpo en el mismo rato que uno ya le estaba dedicando a la caminata.

Una caminata con base de diez minutos y mucho ritmo

Antes de cargar las pesas en la mochila, conviene tener en cuenta algunas reglas básicas. La caminata debeextenderse como mínimo durante diez minutos para que el cuerpo entre en calor y la frecuencia cardíaca empiece a subir. A partir de ahí, cada uno puede estirar el recorrido según cómo venga la semana. Cada ejercicio se ejecuta entre 30 segundos y un minuto, y la persona puede detenerse, hacer la repetición y volver a retomar el paso, o bien descansar un instante antes del siguiente bloque. La clave, según repite Austin en sus videos, es ajustar la carga y las repeticiones a la capacidad de cada uno, sin forzarse y sin transformar la salida en una jornada agotadora.

Como le suele decir a sus alumnos: "El ejercicio es medicina preventiva y es clave para envejecer de forma saludable y mantenernos vitales". La idea central es que sumar mancuernas livianas a una caminata convierte el recorrido en un entrenamiento completo que trabaja brazos, hombros, espalda y zona media, con el plus de que se puede hacer al aire libre, en una plaza, por la costanera o por la vereda del barrio.

Los cinco movimientos de la secuencia

  • Golpes cruzados: con una mancuerna en cada mano a la altura del pecho, al dar cada paso se extiende un brazo hacia adelante y en diagonal, alternando lados al ritmo de la caminata. Si cuesta coordinar, se puede parar y hacer diez golpes por lado antes de seguir.
  • Elevaciones laterales: partiendo con los brazos pegados al cuerpo, se suben ambas extremidades hasta la altura de los hombros y se bajan de forma controlada mientras se mantiene el paso. La bajada lenta es la que hace el trabajo.
  • Curl de bíceps: se suben las mancuernas flexionando los codos y se bajan con control, manteniendo la postura mientras se camina.
  • Remo vertical: con los nudillos hacia adelante, se llevan las pesas hasta los hombros abriendo los codos y, en la parte alta, se juntan los omóplatos antes de bajar.
  • Jalones dorsales sobre la cabeza: se parte con las mancuernas cerca de los hombros y los codos flexionados, se extienden los brazos por arriba de la cabeza al dar un paso y se vuelve a la posición inicial en el siguiente.

El tercer y el cuarto movimiento se pueden combinar en una misma serie, lo que ayuda a mantener el ritmo y a no perder la caminata. En todos los casos, la recomendación es usar mancuernas livianas: la idea no es levantar mucho peso, sino sumar resistencia suficiente para que el músculo se active sin resentirse. Si al día siguiente aparecen molestias en los hombros o en los codos, conviene descansar y volver a la caminata simple hasta que el cuerpo se acostumbre.

Como la rutina trabaja tren superior, abdomen y, en menor medida, la zona lumbar, la entrenadora sugiere repetir la secuencia al menos una vez por semana y, si se busca mayor frecuencia, dejar un día de descanso entre sesiones para que los músculos se recuperen. Para quienes viven en ciudades chicas o en barrios con calles de tierra, alcanza con buscar una plaza, una rambla o un circuito tranquilo donde el paso sea parejo y se pueda parar sin sobresaltos para hacer cada bloque. Al final, el objetivo es bien simple: que la caminata de siempre rinda un poco más, sin pedirle a nadie que pase horas en el gimnasio.

LF
Ludmila FerreyraSociedad

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