Samuel L. Jackson tiene una debilidad guardada entre sus películas, y no es Pulp Fiction
El actor sorprendió al elegir un thriller de acción de 1996 con Geena Davis como su filme predilecto para volver a ver, y hasta se quedó con el nombre del personaje que más disfrutó interpretar

Arrancamos la función con un zumbido familiar: el de un proyector que empieza a calentar la lámpara mientras la sala todavía está acomodando las últimas palomitas, y en la pantalla aparece la silueta de una mujer amnésica despertando en una bañera, sin saber quién es ni de dónde viene. Esa imagen, repetida en tantos policiales y tantas series, es el arranque de Memoria letal, el thriller de acción de 1996 que el otro día me reencontré en el sillón de casa y que, según confiesa su propio protagonista masculino, es la película de Samuel L. Jackson que él mismo elegiría para volver a ver.
Lo dijo el actor en una reciente ronda de consultas con la prensa, cuando le preguntaron por sus predilectos dentro de una filmografía que supera los cien largometrajes, y la respuesta llamó la atención porque dejó afuera a clásicos de Tarantino, a los Vengadores de Marvel y hasta a sus recordados papeles en Do the right thing y Jungle Fever. En cambio, se quedó con The Long Kiss Goodnight, el título que acá conocemos como Memoria letal, donde comparte cartel con Geena Davis en una historia que mezcla amnesia, espionaje y una investigación bastante salvaje sobre el pasado de su protagonista.
La premisa que atrapa desde el primer cuadro
La película cuenta la historia de Samantha Caine, una maestra que vive apaciblemente en una ciudad chica con su hija Caitlin y que apenas tiene recuerdos de los últimos ocho años de su vida. Cuando un accidente menor despierta destellos de una habilidad notable para pelear y para manejar armas, la mujer decide contratar a un detective privado para que la ayude a reconstruir su identidad.
Ese detective es Mitch Hennessy, el personaje que encarna Jackson: un investigador un poco pasado de rosca, con deudas, sentido del humor ácido y una oficina que parece un depósito. El vínculo entre la maestra que no recuerda y el detective que necesita cobrar su honorario se vuelve el motor de una pesquisa que la lleva a descubrir que su verdadero nombre es Charly Baltimore y que, antes de perder la memoria, era una asesina profesional de la CIA.
“Mi personaje favorito es una especie de detective privado un tanto excéntrico, un tipo un poco loco: Mitch Hennessy de 'Memoria letal'. Me encanta esa película, me lo pasé genial con Geena Davis”Samuel L. Jackson
La elección del actor no se limitó al filme en sí: también ubicó al personaje por encima del resto de su carrera. Mitch Hennessy, con su bufanda, su Jeep y sus comentarios fuera de lugar, se convirtió para Jackson en un alter ego querido, casi un viejo amigo al que le gusta visitar cada tanto.
Detrás de cámara: Shane Black y un guion récord
La película lleva la firma de Shane Black, el guionista acostumbrado a mezclar acción con diálogos filosos, responsable también de Arma mortal y de Kiss Kiss Bang Bang. El guion de Memoria letal se vendió en su momento por cuatro millones de dólares, una cifra que por entonces estableció un récord para la compra de un libreto en Hollywood. La inversión se notó en la producción, que contó con un presupuesto cercano a los 65 millones de dólares y llegó a una recaudación mundial de alrededor de 95 millones, un número que dejó a la película lejos del equilibrio en la taquilla.
Con el paso de los años, el filme se ganó el lugar de película de culto que su estreno en cines no le había dado: el público lo fue descubriendo en video, en televisión y en plataformas, y en más de una revista especializada aparece en listados de thrillers de acción subestimados de los noventa. Incluso se habló en su momento de una segunda parte con Renny Harlin como director, un proyecto que finalmente no avanzó y dejó a Charly y a Hennessy convertidos en una historia cerrada, una sola entrega con punto final.
Mi paso por la función, entre el sillón y la memoria
Yo la vi por primera vez en el cable, todavía con el control remoto analógico, y me acuerdo de que me quedé hasta el final sin entender bien por qué no era más famosa. Esta vez, al revisitarla después de saber que Jackson la tiene como su favorita personal, la película cambia de color: las peleas en el estacionamiento, el entrenamiento de Charly con su antiguo contacto en la CIA, el ingenio de Hennessy para zafar de cada situación límite, todo parece más sólido, más disfrutable, más querido por quienes la hicieron.
Quedé pensando en la cantidad de filmes enormes que tiene Jackson en su currículera y en lo simpático que resulta que su elegida sea, justamente, una que no fue un éxito de taquilla ni un éxito de premios, pero que él guarda con el mismo cariño que uno guarda una canción que no sonó en la radio pero que sigue sonando en la cabeza. Memoria letal, por lo visto, sigue siendo ese tipo de película: la que su propio protagonista masculino elige para volver a ver.
- Una maestra con amnesia y un detective con deudas, juntos para descubrir quién es ella en realidad.
- La confesión de Samuel L. Jackson: Mitch Hennessy es su personaje preferido y Memoria letal, su película favorita para repetir.
- Un guion récord: Shane Black cobró cuatro millones de dólares por el libreto, marca para la época.
- De fracaso de taquilla a filme de culto, con 95 millones de recaudación sobre 65 de presupuesto y una segunda parte que nunca se hizo.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Qué esperar de “Estado eléctrico”, la nueva apuesta de Netflix: robots exiliados y una heroína en ascenso

Habrá temporada 2 de ‘El Eternauta’, aunque Ricardo Darín dio una mala noticia

James Gunn tranquiliza a los fans y defiende el retraso de 'The Batman 2' de Matt Reeves por parte de Warner y DC
