Tequeños caseros: la técnica detrás del clásico bocado venezolano y los secretos para que el queso no se escape
La preparación exige una masa fina, un envoltorio cerrado y una fritura breve; el queso llanero es el ingrediente tradicional y la guasacaca, una de las salsas sugeridas para acompañar.

Los tequeños caseros requieren atención a tres puntos centrales: un queso firme, una masa de unos dos milímetros de espesor y un envoltorio sin aberturas que contenga el relleno durante la fritura. Se trata de un aperitivo venezolano habitual en fiestas y reuniones, según pudo saber este medio, y su armado combina una técnica de dobleces sucesivos con un descanso breve de la masa antes del corte y la cocción final.
La masa y los ocho dobleces
La preparación comienza mezclando manteca cortada en cubos con harina, sal y azúcar. Con las puntas de los dedos se obtiene una textura de migas finas. Luego se abre un hueco central, se incorpora el huevo y parte de la harina, y se suma la leche de manera gradual hasta lograr una masa que no se amasa: la cantidad de líquido depende de la absorción de la harina. Sobre una superficie enharinada, la masa se estira con palo, se dobla sobre sí misma y se gira 45 grados antes de repetir el estiramiento, hasta completar ocho dobleces. Después se cubre con un paño y se deja descansar entre 10 y 15 minutos.
El armado y la fritura
- Cortar el queso en bastones de unos seis centímetros de largo por uno de ancho.
- Estirar la masa hasta dos milímetros de espesor y dividirla en tiras de aproximadamente un centímetro y medio de ancho.
- Cada tira debe medir entre tres veces y media y cuatro veces el largo del bastón.
- Pincelar la masa con agua antes de envolver el queso para asegurar el cierre.
- Freír en aceite caliente durante alrededor de un minuto, moviendo los tequeños para un tostado parejo.
- Escurrir sobre papel absorbente y servir calientes.
El queso y las salsas de acompañamiento
El queso llanero es el ingrediente tradicional de la receta y se consigue en comercios de productos latinos. Como alternativa, puede optarse por un queso blanco de cabra, de pasta dura y con poca grasa, condición que ayuda a mantener la forma durante la fritura. Para servir, las opciones incluyen salsas típicas como la guasacaca, preparada a base de palta, entre otras acompañamientos. Noticia en desarrollo.
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