Un esquema de ahorro colectivo lleva la compra de una vivienda a diez años
Diez participantes aportan 500 dólares al mes durante diez meses para adquirir un departamento valuado en 50.000 dólares. El mecanismo se inspira en el pasanaku boliviano y suma alternativas legales para reducir el riesgo de incumplimiento.

La desarrolladora Spazios adaptó al mercado local una práctica tradicional de Bolivia denominada pasanaku, mediante la cual un grupo reúne aportes periódicos y asigna el fondo a un integrante diferente en cada ronda. La propuesta, llamada Tapiolaku, permite que diez personas ahorren en conjunto para comprar una vivienda.
Cada participante aporta 500 dólares por mes. Al cabo de diez meses, el grupo acumula 50.000 dólares y adquiere un departamento de ese valor. Luego se realiza un sorteo para determinar quién recibe la primera propiedad, mientras el beneficiario continúa efectuando sus aportes mensuales.
El sistema se repite durante diez ciclos, de diez meses cada uno. De ese modo, el proceso completo se extiende a 100 meses, equivalentes a ocho años y cuatro meses, y finaliza cuando cada uno de los diez integrantes obtuvo su vivienda.
Mecanismos para reducir el riesgo de incumplimiento
El principal problema surge si un adjudicatario deja de pagar después de recibir el departamento, pese a haber aportado solo una parte de su valor. Para cubrir esa situación, el esquema ofrece tres niveles de protección, según el grado de confianza existente entre los participantes.
- En el nivel más sencillo, la escritura deja constancia de que el adjudicatario mantiene una deuda con el resto del grupo equivalente a las cuotas que aún debe pagar.
- Una variante más robusta establece que todos los integrantes sean condóminos de cada propiedad y otorguen al beneficiario un usufructo. Puede habitar la vivienda sin pagar un alquiler, pero la transferencia definitiva se concreta cuando termina el proceso completo.
- La opción más compleja utiliza un fideicomiso como titular de los inmuebles durante todo el proceso. Un fiduciario controla el cumplimiento de las condiciones y la escritura se realiza a nombre de cada participante solo al cierre.
La propuesta también contempla el riesgo de que aumenten los precios de las propiedades. Para evitar que los integrantes de los últimos ciclos reciban una vivienda con un valor inferior al de las primeras adjudicaciones, las cuotas se ajustarían periódicamente, aunque el material no precisa el indicador ni el mecanismo de actualización previsto.
Traducido: el esquema combina ahorro programado, asignación por sorteo y distintos instrumentos legales para intentar sostener la igualdad entre los participantes y proteger al grupo frente a incumplimientos o cambios de precios. La duración extendida y la necesidad de pagos sostenidos durante todo el ciclo constituyen elementos centrales para evaluar su funcionamiento.
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