Wanda Nara se anima al cine con una comedia que arranca en una mentira y termina en un romance con veinte años de diferencia
Dirigida por Hernán Guerschuny y rodada en Montevideo, ¿Querés ser mi hijo? llegará a las salas el 22 de octubre con Agustín Bernasconi como coprotagonista y un elenco que completa Jean Pierre Noher.

Lo primero que se escucha en el avance que ya circula por las redes es la voz de Wanda Nara, algo ronca y con ese tono medio confidencial que ella usa cuando está por confesar algo, y lo que confiesa es básicamente una mentira piadosa que termina desatando todo el resto de la película: en medio de una entrevista de trabajo, le asegura a quien la está evaluando que tiene un hijo de veintidós años, y como suele pasar en las comedias románticas, la mentira funciona, pero deja una cuenta pendiente que va a tener que saldarse de la manera más insólita posible, pidiéndole al vecino del departamento de al lado, que justamente tiene veintidós, que se haga pasar por ese hijo que ella acaba de inventar durante una jornada familiar en la empresa.
Yo, que vengo siguiendo a Wanda hace años por todo lo que no tiene nada que ver con el cine, te confieso que la vi en el tráiler y me llamó la atención algo que no esperaba, que es una especie de vulnerabilidad nueva en su manera de mirar a cámara, como si se hubiera permitido por primera vez no ser la dueña absoluta de la escena, y eso, tratándose de ella, ya es muchísimo.
De qué va la historia y quién la cuenta
La película se llama ¿Querés ser mi hijo? y tiene previsto su estreno en las salas argentinas para el 22 de octubre, así que todavía hay tiempo para ir armando la expectativa. La historia sigue a Lucía, una mujer de cuarenta y dos años que se entera de una infidelidad después de quince años de pareja y que, como si eso fuera poco, se queda sin trabajo y sin casa, y termina volviendo a ese mismo departamento donde vivía cuando era soltera, que es donde se cruza con Javier, su vecino de veintidós, un pibe cuya rutina incluye fiestas bastante frecuentes y que claramente no está pasando por el mejor momento de su vida, o por lo menos no el más ordenado.
Lo que más me gustó del planteo, mirándolo desde butaca y sin spoilers, es que la comedia no se sostiene únicamente en la diferencia de edad entre los protagonistas, que son veinte años exactos, sino en algo más de fondo y más interesante, que es la idea de que los dos necesitan algo el uno del otro para poder armar la vida que se les desarmó, y eso le da a la historia un motor que va más allá del enredo y que la sostiene incluso cuando el ritmo aprieta.
Un elenco con experiencia y un rodaje del otro lado del charco
Detrás de cámara está Hernán Guerschuny, que viene haciendo comedias con muy buen pulso desde hace rato, y que en este caso se hizo cargo de una nueva versión de una comedia mexicana que se llama igual, así que hay un antecedente que funciona como punto de partida pero no como copia textual, lo cual siempre es un buen síntoma. El rodaje se hizo durante tres semanas en Montevideo, lo que explica la luz y el estilo de algunas locaciones que se ven en el tráiler, y terminó a principios de mayo, así que la película llega con el material ya procesado y con margen para ir afinando la promoción. El elenco lo completan Jean Pierre Noher y Charo López, dos nombres que le dan al reparto un peso específico que a veces falta en este tipo de comedias.
“Aumenté 10 kilos para interpretar a Lucía. Me preparé mucho.”Wanda Nara, en respuestas a sus seguidores en Instagram
Lo que no me cierra del todo, y te lo digo con todo respeto, es la explicación que dio Wanda cuando le preguntaron por qué el personaje necesitaba ese cambio físico, porque ella se limitó a responder un escueto Tenés que verla, sin dar más detalles, y eso deja flotando una pregunta razonable, que es si el cuerpo de Lucía cuenta algo de su historia que el guion no termina de contar con palabras, algo que va a tener que responder la propia película cuando uno la vea completa en la sala.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Una concha diminuta, una búsqueda enorme: la película que conmovió con muy poco

Sangre, cerveza y poder: Netflix se zambulle en la guerra íntima de los Guinness

Capcom desafía tendencias con expansión y crecimiento laboral
