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Wolverine vuelve a las garras: el juego que Insomniac construyó alrededor de la rabia y el adamantium

Marvel's Wolverine llega a PlayStation 5 con una campaña de unas 18 horas, un sistema de combate que gira en torno a la mecánica de Rabia y una historia original que cruza a Logan con Bolivar Trask, La Mano y varios aliados de su pasado.

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos · 10 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

El primer sonido que se siente al prender la consola es ese metal raspando, ese chasquido húmedo de las garras saliendo de la carne, y uno ya entiende, antes de que aparezca un solo cartel en pantalla, que esto no va a ser un juego amable ni un paseo por el universo Marvel. Lo nuevo de Insomniac Games, el estudio que ya se ganó al público con la saga Marvel's Spider-Man, se llama Marvel's Wolverine y propone exactamente lo que su título sugiere: meterse en la piel de Logan, en su peor y en su mejor versión, y pelear como si cada golpe fuera el último.

La historia arranca con un Logan retirado en Canadá, viviendo una vida lo más lejos posible de los X-Men, tres años después de haber dejado atrás al Equipo X. Esa paz, claro, dura lo que dura un fósforo encendido: Bolivar Trask, el villano histórico ligado al programa de los Centinelas, aparece al frente de una fuerza mercenaria cibernética llamada los Reavers, dedicada a secuestrar mutantes. Y entonces Logan, más por obligación que por entusiasmo, se vuelve a juntar con viejos conocidos como Mystique, Sabretooth y Nathaniel Essex para seguir el rastro de la amenaza.

Un viaje de Canadá a Madripoor, con escala en Japón

La investigación lo lleva por paisajes bien distintos: desde las regiones heladas de Canadá hasta los callejones de Madripoor y el distrito de Shinjuku, en Japón, donde se topa con La Mano, un sindicato criminal encabezado por Lady Deathstrike. Por el camino aparecen Jean Grey, Sunfire y Omega Red, todos en contextos diferentes a los del cómic, y la trama se apoya mucho en los recuerdos perdidos de Logan, que funcionan como motor narrativo y como recompensa para los jugadores más completistas.

La Rabia como corazón del combate

  • El sistema combina velocidad, combos, esquives y remates letales con las garras de adamantium.
  • Al encadenar golpes o desviar ataques cuerpo a cuerpo se acumula Rabia en tres niveles.
  • En el tercer nivel se habilita el Golpe Crítico, una finalización brutal contra enemigos debilitados.
  • Si el jugador pierde toda la salud con Rabia en nivel 2 o 3, se activa la Ultima Defensa, que consume la barra para restaurar vida al instante y replica dentro del juego el poder de regeneración del personaje.
  • Los Reavers y los Centinelas tienen ataques Inhibidores que anulan temporalmente la regeneración y bloquean habilidades especiales.
  • Contra los Centinelas, máquinas de gran tamaño, hay que ir desmembrándolos pieza por pieza con las garras.

Cuando uno se aleja del combate directo, el juego ofrece opciones para moverse sin hacer ruido, como el Salto Sigiloso, que sirve para eliminar objetivos desprevenidos antes de que se arme un revuelo. Para explorar, el jugador puede rastrear aromas y escuchar conversaciones lejanas usando los sentidos de Logan, una vuelta de tuerca interesante para meterse de lleno en la cabeza del personaje. El control DualSense de PS5 acompaña con retroalimentación haptica y gatillos adaptativos que transmiten la tension de los golpes y el despliegue de las garras.

La campaña principal demanda alrededor de 18 horas para llegar al final, y completarla al ciento por ciento implica rastrear botellas de whisky escondidas que desbloquean recuerdos del pasado de Logan, superar Desafios de Pesadilla para ganar Puntos de Pesadilla y, como siempre en este tipo de producciones, cazar coleccionables y secretos por el mapa. Es una duracion razonable para quien quiera ir directo a la historia y suficiente tela para los que gustan de exprimir cada rincon del mundo que arma Insomniac.

Yo lo veo como una apuesta concreta del estudio: tomar un personaje que en el cine y en la historieta ya es un icono y devolverlo a sus raices mas violentas, sin descuidar el lazo emocional con los aliados que lo fueron definiendo. Wolverine no es un caballero, y este juego lo asume de entrada: cada pelea es un recordatorio de que debajo de la camiseta hay un mutante con rabia almacenada, y que cuando esa rabia se libera, lo que queda del otro lado suele ser un monton de metal retorcido en el piso.

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos

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