Xbox recortó el precio del Game Pass y le sacó a Call of Duty el ingreso desde el primer día, en una apuesta para recuperar suscriptores
Asha Sharma, la nueva jefa de la marca, dijo que el servicio volvió a crecer después de ocho meses en caída. Los cambios forman parte de una reorganización más amplia que incluyó casi dos mil despidos y el cierre de varios estudios.

Lo primero que se escucha al meterse en el sitio oficial de Xbox, en estos días, es casi un suspiro: una pantalla limpia, con un número más chico al lado de la palabra suscripción. Es el sonido de un ajuste que la marca venía masticando hace rato y que terminó de confirmarse con dos decisiones que pegan de lleno en el bolsillo y en la costumbre del jugador. Por un lado, Xbox recortó el valor de Game Pass; por el otro, le sacó a Call of Duty el ingreso desde el primer día, un beneficio que durante años funcionó como uno de los principales imanes del catálogo.
Las medidas fueron comunicadas por Asha Sharma, quien quedó al frente de la división de juegos después de la salida de Phil Spencer. La ejecutiva sostuvo, en un memorándum interno al que accedieron medios especializados, que el servicio recuperó crecimiento y mejoró la retención de usuarios tras ocho meses seguidos de retroceso, y que Xbox había empezado a levantarse desde un piso histórico.
Qué cambia para el que paga
- La tarifa mensual del servicio baja, aunque la compañía no difundió los nuevos importes ni confirmó si la rebaja se aplica de manera uniforme en todos los países, entre ellos la Argentina.
- Call of Duty deja de estar disponible desde el día de su lanzamiento para los suscriptores: el título deja de funcionar como argumento central para renovar la membresía apenas aparece una nueva entrega.
- El resto del catálogo mantiene su lógica habitual, con altas y bajas periódicas según los acuerdos con cada editora.
En el mismo texto dirigido a su gente, la directiva reconoció algo que en los pasillos de la industria se comenta desde hace rato: las apuestas fuertes de la compañía, entre las que mencionó Game Pass, la distribución de juegos en otras plataformas y la ampliación del catálogo, generaron valor, pero no crecieron al nivel que la empresa esperaba ni al ritmo que permitían los costos que se habían acumulado. La traducción, en criollo, es que la cuenta no cerraba como se había imaginado cuando Microsoft apostó a transformar la suscripción en el corazón del negocio.
“Game Pass volvió a crecer y mejoró la retención de usuarios después de ocho meses de declive.”Asha Sharma, jefa de la división Xbox, en un memorándum interno
El telón de fondo de estos anuncios es una reorganización que duele: casi dos mil empleados fuera de la compañía y el cierre de varios estudios. Sharma lo dijo con palabras medidas, de esas que se eligen cuando una sabe que del otro lado hay familias reorganizando su vida, y habló de decisiones tomadas para reinvertir en el negocio y volver a crecer.
Lo que todavía no aparece en escena es la foto completa del servicio. Sharma describe una recuperación, pero no puso un número nuevo de abonados que permita medir cuánto se estiró esa mejoría. Y queda flotando una pregunta clave para los próximos lanzamientos: si los grandes títulos de Xbox ya no entran desde el día uno, ¿cómo se va a compensar esa para los que pagaban la suscripción, sobre todo, viendo que la aspiración declarada y de la ambiciosa era llegar a los cien millones de suscriptores hacia 2030, una meta que la Justicia de ese país mostró durante el juicio con la Comisión Federal de Comercio en 2023?
Mientras tanto, al jugador le queda la decisión de siempre, ahora un poco más afinada: qué pesa más a la hora de poner la tarjeta, si el precio más bajo, un catálogo amplio que vaya rotando o esa sensación de tener el juego nuevo instalado apenas sale. Porque, como dice la gente del mundillo, en esto de los servicios de videojuegos, uno no paga solo por jugar: paga por cómo se siente al sentarse en el sillón y prender la consola.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Mike Flanagan adapta 'Carrie', la obra maestra de Stephen King, para la TV

Volvió Halo en el navegador: la rareza de pisar el anillo con un café al lado

Estreno de Hollow Knight: Silksong causa interrupciones en Steam, eShop y PS Store
