Cotizaciones del dólar en Argentina: el mayorista completó tres ruedas en $1.520 y el blue avanzó hasta $1.550
La venta al público en el Banco Nación se mantuvo en $1.540, mientras que el promedio relevado por el Banco Central se ubicó en $1.541,41. En Brasil, la caída del dólar a 4,98 reales mejoró los indicadores de competitividad cambiaria que sigue la autoridad monetaria.

De acuerdo con los registros difundidos por el Banco Central de la República Argentina al cierre de la jornada, la cotización del dólar estadounidense presentó comportamientos diferenciados en los distintos segmentos del mercado local, en una rueda sobre la que las variables cambiarias volvieron a mostrar el desacople habitual entre la plaza mayorista, el precio de referencia para la venta al público en las entidades bancarias y el circuito informal, un patrón que se observa de manera sostenida desde la implementación del régimen de flotación administrada dentro del programa económico vigente.
En el Banco Nación, el precio de venta al público se sostuvo en $1.540, sin variaciones respecto del cierre previo, mientras que el dólar blue, referencia habitual para operaciones no bancarizadas, terminó la jornada en $1.550, después de acumular un incremento de cinco pesos, equivalente a una suba del 0,3% en el día. Ese recorrido incluyó un mínimo de $1.540 en las primeras operaciones de la mañana, antes de finalizar en un valor levemente más alto. Traducido: la estabilidad del precio regulado convivió con un avance acotado en la plaza paralela, dentro de un esquema en el que la diferencia entre ambas cotizaciones suele explicarse por la percepción de riesgo y por la restricción de acceso en el mercado formal.
Para los lectores que consultan valores en bancos, el relevamiento del Banco Central arrojó un promedio de $1.541,41 para la venta y de $1.488,05 para la compra, los dos indicadores que sintetizan el comportamiento minorista de la moneda estadounidense en el sistema financiero, y que se utilizan como referencia para pagos con tarjeta, consumos en moneda extranjera y obligaciones pactadas en dólares, entre otras operatorias.
El segmento mayorista y el vínculo con Brasil
En el mercado mayorista, donde intervienen bancos, empresas y el propio Banco Central, la rueda volvió a cerrar en $1.520, con lo que la divisa completó tres jornadas consecutivas en ese mismo nivel, una estabilidad que contrasta con la volatilidad registrada en otras plazas de la región y que se da en un contexto de bajo volumen negociado, dado que en el segmento de contado se operaron USD 509,6 millones, una cifra inferior a la media de las últimas semanas.
Comparado con el mismo mes del año anterior, el comportamiento de la cotización mayorista refleja una variación acumulada sustancial, en línea con el proceso de corrección cambiaria que el equipo económico viene instrumentando desde el inicio del programa, y que se complementa con el ancla fiscal y la política de tasas de interés que fija mensualmente la autoridad monetaria en función de la evolución de los precios minoristas relevados por el INDEC.
El movimiento más relevante del día se registró, sin embargo, en el mercado brasileño, dado que el dólar descendió a 4,98 reales, su menor valor desde el 12 de mayo pasado, en una jornada en la que el real acumuló una apreciación del 4,8% en la semana. En el balance de 2026, la dinámica fue opuesta en ambos países: el dólar subió un 4,5% en la Argentina y cayó un 9,6% en Brasil, una brecha que se traduce en presiones competitivas distintas para las exportaciones manufactureras y para los servicios ofrecidos por prestadores nacionales en el mercado regional.
Esa apreciación del real tuvo un efecto directo sobre los indicadores cambiarios que sigue de cerca el Banco Central, dado que Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y, por lo tanto, ocupa un peso decisivo en la construcción del Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral, que avanzó un punto hasta ubicarse en torno a 86, su máximo desde el 12 de septiembre del año anterior. En paralelo, el indicador bilateral con Brasil alcanzó su nivel más alto desde el 11 de mayo, una mejora que, traducida al lenguaje cotidiano, implica que los bienes producidos en el país ganan competitividad frente a los importados desde el principal mercado de exportación e importación, en un contexto regional en el que la evolución de la moneda brasileña suele condicionar las decisiones de pricing de las empresas locales.
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