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Viernes, 23 de octubre de 2026
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La cárcel de Stanford vuelve a Netflix con una prueba sobre el poder y el autocontrol

Una nueva producción de Netflix adapta el experimento psicológico de Philip Zimbardo con una prisión real, seis episodios, evaluaciones previas y una palabra clave para abandonar la experiencia.

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos · · 1 min de lectura
La cárcel de Stanford vuelve a Netflix con una prueba sobre el poder y el autocontrol

Una luz cae sobre un pasillo de astonamiento, como si el recorrido de los participantes hacia una cárcel falsa ya hubiera empezado antes de que el reality arrancara: Netflix estrena una producción que replica el experimento psicológico de Stanford realizado por Philip Zimbardo en 1971, pero cambia su dinámica para adaptarla a la televisión y a participantes de una generación muy distinta.

La misma pregunta, otro protocolo

En el estudio original, Zimbardo seleccionó a 24 estudiantes universitarios entre más de 70 voluntarios y los dividió al azar en prisioneros y guardias. La detención simulada incluyósette REALES, traslado a una comisaría, desinfección y uniformes numerados; el equipo tuvo que interrumpir la experiencia antes de que terminara la semana, cuando los guardias ya ejercían violencia psicológica y los prisioneros mostraban desórdenes emocionales.

“Reproducir el experimento original tal como fue sería imperdonable; se trata de otra época, con participantes diferentes y un camino muy distinto.”Jane Lipsitz, productora ejecutiva

La versión de Netflix conserva la pregunta central: qué les ocurre a personas comunes cuando reciben autoridad sobre otros y hasta dónde pueden resistir el papel que se les asigna. Los guardias recebem entrenamiento con una consigna simple, t ómen el control, mientras la producción modifica la dinámica a lo largo de los seis episodios de 45 minutos, a diferencia del protocolo más rígido del estudio de Zimbardo.

Además, incorpora evaluaciones psicológicas antes de comenzar y permite que cualquier participante abandone el programa mediante una palabra clave. La productora DCS afirma que el bienestar de los participantes fue una consideración central del diseño. La pregunta, en cambio, sigue abierta: el formato televisivo podrá responderla con la misma honestidad que un estudio científico, o la ficción mediática inevitably transformará otra vez el experimento.

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos

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