Leuco y Martínez, cara a cara: cuando la tele pone el termómetro a una separación y nadie se hace el distraído
Los expareja reeditó la química del estudio en un cuestionario cruzado: él dijo que la extraña "más veces sí que no", ella contó que lo silenció el mismo día del corte y hasta le ajustó la memoria del celular para no cruzárselo en las fotos.

Se acomodan las luces, suena una cortina musical que ya suena a clásico de la tv del corazón y, antes de que arranque el ping pong de preguntas, uno se da cuenta de que el estudio está dividido: por un lado, el conductor que oficia de árbitro con una carpeta llena de papeles; por el otro, los dos protagonistas de la noche, sentados en sillas separadas, con la misma sonrisa incómoda de quien sabe que va a quedar en off the record pero igual aceptó el reglamento. Esa es la imagen que me quedó después de ver el cruce entre Diego Leuco y Sofi Martínez, la expareja que durante casi ocho años construyó una historia tanto puertas adentro como delante de una cámara y que, separados desde 2024, aceptó sentarse otra vez para responder un cuestionario cruzado sobre su propia relación, sin redactor detrás que les filtre las respuestas.
Dos periodistas, dos etapas y un mismo vínculo
Lo primero que dejaron claro es que la relación tuvo, para Leuco, dos etapas bien marcadas. Martínez, que se sentó a la derecha del conductor, fue más taxativa y le puso un número redondo a la historia: "Fueron ocho años". La diferencia en la forma de medir el vínculo no parece menor: mientras él habla de fases, ella prefiere hablar de tiempo corrido, como si entendiera que entre el "arrancamos" y el "cortamos" no hubo solución de continuidad, aunque ellos mismos se hayan encargado de remarcar que la separación fue definitiva. Esa primera respuesta ya dejó la cancha embarrada para el resto de la noche, porque lo que venía era un interrogatorio punto por punto sobre cómo se llevan, qué guardaron y qué borraron después del portazo.
“El día que nos separamos te silencié y hasta el día de hoy no aparecés en mis redes. Era mejor silenciarte que eliminarte.”Sofi Martínez
Lo que más ruido hizo en el estudio fue el tramo dedicado a las redes sociales, y se entiende: en la Argentina de 2025 buena parte de las separaciones se miden por lo que queda visible en Instagram. Martínez no dudó a la hora de contar cómo cortó por lo sano en el universo digital. Dijo, sin anestesia, que lo silenció el mismo día de la ruptura y que esa decisión, más allá de la bronca del momento, se sostuvo en el tiempo: hasta hoy él no aparece en su feed ni en sus historias. "Era mejor silenciarte que eliminarte", explicó con una media sonrisa que dice más que cualquier comunicado de prensa. Leuco, del otro lado, reconoció zumbando que todavía carga con la incomodidad de estar bloqueado, como si esa sanción algorítmica fuera la prueba palpable de que el capítulo sigue, técnicamente, abierto.
- La existencia de dos etapas en la relación según Leuco, que Martínez tradujo en "ocho años" a secas.
- El silencio en redes aplicado el mismo día de la separación y sostenido hasta el presente.
- La confesión de Leuco sobre los mensajes escritos y borrados antes de ser enviados, con la frase "millones de veces le escribí y después los borré".
- El recuerdo de la energía de Martínez los fines de semana, una diferencia cotidiana que el conductor dijo notar más ahora que están separados.
- La elección final: si pudieran borrar un día, Leuco se quedaría con todos los recuerdos menos con el de la ruptura.
Hubo, también, un costado casi cinematográfico en una de las respuestas. Leuco contó que "millones de veces" le escribió mensajes largos que después terminó borrando sin enviar, como si tuviera la necesidad de poner en palabras lo que le pasa pero se autocensurara antes de apretar enter. "Yo soy de escribir largo", resumió, mientras ella lo miraba entre risas y le reconocía un talento que, imagino, alguna vez fue motivo de queja y hoy es motivo de nostalgia. Detrás de la boutade hay un dato que describe cómo procesa él los duelos: necesita redactar, necesita descargar, pero todavía no encontró el canal para que eso llegue al otro. Ella, en cambio, eligió una solución intermedia con las fotos que compartieron: no las eliminó, pero le movió la configuración al teléfono para que la cara de su expareja no le salte en los recuerdos automáticos que propone el sistema operativo cada tanto. Es, si se quiere, una manera muy millennial de hacer el duelo: borrar la foto sería demasiado, pero convivir con el fantasma digital de un beso en la playa, también. Entonces se negocia con el algoritmo y se le pide, educadamente, que mire para otro lado.
La pregunta del millón y un cierre a la altura del segmento
Cuando el conductor fue directo y le preguntó si todavía la extrañaba en el plano sentimental, Leuco intentó primero el camino del humor, después el de la evasión elegante y terminó, como le pasa a la mayoría de los invitados a este tipo de juegos, confesando la verdad a medias. "Muchas veces, sí. Más veces sí que no", dijo, y la tribuna, como era de esperar, festejó. La frase tiene la precisión de un diagnóstico: no es un "la extraño siempre", que suena a poema, ni un "ya pasó", que suena a descarte; es una medición estadística del sentimiento, un "más veces sí que no" que deja claro que el duelo está avanzado pero no terminado. Martínez, que venía de mostrarse más entera durante toda la noche, eligió cerrar con un gesto que también dice mucho: cuando le tocó definir qué día eliminaría si pudiera, Leuco se inclinó por el de la separación. "No hubo días tristes en nuestra relación, pero eliminaría ese", tiró, y la producción cortó a comerciales antes de que el silencio se hiciera incómodo. Me quedé pensando, mientras se acomodaban las luces para el próximo bloque, en lo sano que resulta ver a dos exparejas conversar sin gritos y sin shows mediáticos, aunque el formato inevitablemente abra más preguntas de las que responde. ¿Es esto una forma elegante de cerrar una etapa o un recordatorio de que algunas historias, por más que duren, nunca terminan de irse del todo? Cada espectador, sospecho, se va a su casa con su propia respuesta debajo del brazo.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

¿Qué más te da?': Quentin Tarantino estalla contra las críticas por defender 'Joker 2' y mantiene su postura

Diez eternos del pad: el ranking de los juegos que nunca se bajan del podio de ventas

'Enredados': Sabrina Carpenter suena como candidata para Rapunzel en el live-action de Disney
