Rosario Central se abrazó al título y Estudiantes terminó a las piñas: una Supercopa que se decidió con el VAR en el ojo
El Canalla levantó la Supercopa Internacional en Santiago del Estero con un penal revisado por el VAR y convertido por Ángel Di María. La fiesta terminó con dos peleas, una adentro de la cancha y otra en la boca de los vestuarios, con Verón volviendo al campo para frenar a su propio plantel.

Arrancamos con la ironía clásica: cuando el VAR decide más que los jugadores en una final, ya te podés hacer la idea de cómo termina la cosa. En Santiago del Estero, Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional al vencer 3-1 a Estudiantes, en un partido que tuvo de todo menos tranquilidad: hubo goles, polémicas y, sobre todo, incidentes que dejaron la postal menos linda del fútbol.
El penal que Partió la final en dos
El encuentro iba 1-1 cuando Darío Herrera dejó seguir un cruce entre el Rengo Copetti y González Pirez. Desde el VAR, Baliño lo mandó al monitor, Herrera revisó, cambió de opinión y sancionó el penal. La discusión se instaló en dos planos: si la falta existió y dónde se cometió, porque la jugada arrancó afuera y Copetti terminó adentro. Fideo Di María tomó la pelota y la mandó a guardar para poner el 2-1 que sería decisivo.
“Es un toque adentro del área y hoy el VAR te lleva a eso. Me pasó parecido en la final del Mundial con la falta de Dembelé y el penal lo convirtió Messi.”Ángel Di María
El propio Fideo se autocomparó con aquella jugada en Lusail. La frase, claro, le salió con uno de esos puntos a favor que solo el arbitrraje moderno te regala cuando la tecnología aparece justo a tiempo.
Ferro y buena fe: los muchachos de Almirón
Almirón lo definió sin guardarse nada y bancó a los suyos con honestidad: reconoció que Estudiantes tuvo sus oportunidades para empatar y valoró el esfuerzo del grupo en un partido durísimo. Sobre Fideo, tiró la frase que ya es un clásico cada vez que vuelve a cruzar la frontera: “Mostró su jerarquía en la final”. Y tiene razón: cuando el campeón decide encarar una final con ese carácter, el resto se desordena.
El cierre que nadie quiere ver
Julián Fernández selló el 3-1 sobre el cierre y ahí se pudrió todo: empezaron los agarrones y los empujones dentro del campo, con Herrera trabajando más como bombero que como árbitro para cortar elaguesca. Después la cosa se pasó al pasillo de los vestuarios, con golpes y todo, hasta que Estudiantes decidió volver al campo con Juan Sebastián Verón a la cabeza para evitar que la imagen fuera a peor. Fideo lo reconoció con autocrítica: “Lamento los incidentes”, aunque se llevó la alegría mayor de consagrarse y compartirla con su familia.
- El penal revisado por el VAR a los 41 minutos, convertido por Di María, fue el punto de quiebre del partido.
- Estudiantes terminó el partido con dos peleas: una adentro de la cancha y otra en el acceso a los vestuarios.
- Julián Fernández cerró la goleada con el tercer tanto en tiempo de descuento.
- Juan Sebastián Verón volvió al campo con el plantel para contener los incidentes tras el pitazo final.
Así cierra la columna: el Canalla abrazó la Supercopa en medio de un quilombo que va a dar que hablar, con un árbitro que terminó firmando lo que le marcó el monitor y con un Estudiantes que se retiró caliente y, encima, tuvo que salir a pedir disculpas con la cara de la Brujita Verón incluida. La que viene, el torneo local sigue y la fecha de acá a unas semanas promete más ruido: Verón tendrá que explicarles a los pibes por qué dejaron que el VAR les robe la final y Almirón, mientras tanto, ya empieza a planificar la próxima cita con el plantel completo y la sonrisa todavía puesta.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo

Su gol desde diferentes ángulos, el gesto contra el frío extremo y su táctica para combatirlo: el show de Messi bajo cero con Inter Miami

Aseguran que Cristiano Ronaldo está en el radar de un equipo que va a jugar el Mundial de Clubes 2025

Técnica de Sumo Raramente Usada Define Lucha Después de 25 Años
