Saltar al contenido
Viernes, 9 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Buscar ⌕

Ya Noticias

Sherlock Holmes según Miyazaki: la serie animada de los ochenta que casi nadie conoce y que esconde una decisión clave del maestro japonés

Estrenada en 1984 como coproducción entre Japón e Italia, la adaptación de los relatos de Conan Doyle convirtió al detective en un perro y tuvo al fundador del Studio Ghibli como uno de sus motores creativos. Acá te cuento por qué vale la pena revisitarla.

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos · · 3 min de lectura
Sherlock Holmes según Miyazaki: la serie animada de los ochenta que casi nadie conoce y que esconde una decisión clave del maestro japonés

Me acuerdo perfectamente del ruido del VHS entrando en el video y de esa música que parecía sacada de un carrusel inglés con un motor a vapor de fondo. Esa es, para mí, la postal de entrada a una serie que muchos lectores asocian apenas con el nombre de Miyazaki y que, sin embargo, es una rareza dentro de su filmografía: Sherlock Holmes, la adaptación animada de 26 episodios que el estudio japonés TMS coprodujo con la italiana RAI en 1984 y que aterrizó en la pantalla chica con una premisa tan particular como arriesgada.

Un detective con cara de perro y alma victoriana

La decisión más llamativa de la serie fue convertir a los personajes de Arthur Conan Doyle en perros antropomorfos, es decir, animales con rasgos, vestimenta y comportamientos humanos. Holmes es un sabueso, Watson un galgo regordete, y el villano Moriarty aparece como un bulldog de modales refinados. La elección, pensada para acercar la historia al público infantil, se alejó del enfoque más adulto que Hayao Miyazaki había imaginado al impulso del proyecto, junto a Kyosuke Mikuriya, y marcó para siempre la identidad visual de esta versión.

  • Estrenada en 1984 como coproducción entre TMS (Japón) y RAI (Italia).
  • Miyazaki dirigió seis de los 26 episodios y dejó la serie para concentrarse en Nausicaä del Valle del Viento.
  • La estética steampunk convive con avionetas, carreras de autos y máquinas a vapor.
  • Casi todos los personajes son perros con características humanas, en clave infantil.
  • Antes de Holmes, Miyazaki ya había adaptado Heidi, El perro de Flandes, Marco y Ana de las Tejas Verdes dentro del World Masterpiece Theatre.

Por qué la firma de Miyazaki aparece en seis capítulos y no en toda la serie

El vínculo del director con la producción tiene un condimento que vale la pena explicar porque, si no, uno se lleva una idea equivocada. Miyazaki fue uno de los principales impulsores creativos, trabajó en el diseño de personajes y se sentó en la silla de dirección en seis episodios. Después, los retrasos propios de cualquier coproducción internacional se cruzaron con otro compromiso enorme: Nausicaä del Valle del Viento. La decisión de priorizar ese film explica por qué su nombre figura en los títulos de crédito iniciales como una de las cabezas del proyecto, pero no en la dirección del total de los capítulos.

Lo que queda de ese paso, igual, no es menor. La serie combina las pesquisas clásicas de Conan Doyle con secuencias de aventuras, persecuciones en vehículos de época y artefactos mecánicos que dialogan con la ciencia ficción. Esa estética steampunk, con sus engranajes a la vista y su imaginario de vapor y cobre, le da a cada capítulo un ritmo distinto al que uno espera de una adaptación del detective. Y, aunque la orientación infantil empuja varios gags, el dibujo conserva la minuciosidad y el oficio que después serán marcas registradas del Studio Ghibli.

Yo, que tengo la manía de volver sobre las series animadas de los ochenta para entender de dónde salieron los lenguajes visuales que después dominaron la pantalla, encuentro en estos 26 capítulos un puente perfecto entre el Miyazaki adaptador de literatura occidental (Heidi, Ana de las Tejas Verdes, El perro de Flandes) y el autor de obras propias como Conan, el niño del futuro o El castillo de Cagliostro. Es, en definitiva, una pieza de archivo que ayuda a entender cómo se fue cocinando el cine de un director que recién después firmaría sus mayores clásicos.

Por eso, te dejo la pregunta que me hago cada vez que termino de revisarla: ¿qué otras versiones del detective de Baker Street te gustaría volver a ver, ya sea en animación, en serie o en cine? La de los perros de 1984 merece, al menos, una tarde entera y un buen sillón.

GC
Guadalupe CastroCultura y espectáculos

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo